Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
París. AFP. El asesinato de tres bebés a manos de su propia madre conmociona a Francia.
Veronique Courjault confesó el jueves que había matado a sus pequeños, nacidos de tres partos diferentes entre 1999 y el 2003.
Dos de los cadáveres los había guardado durante meses en el congelador de su casa en Corea del Sur, donde la familia residía desde el año 2002 debido al trabajo de su esposo, Jean Louis Courjault.
El primero de los bebés, nacido en Francia, lo había estrangulado y quemado en 1999.
Según los investigadores, Veronique dio a luz a escondidas, y los tres recién nacidos fueron estrangulados tras el parto; teoría que la mujer confirmó en su confesión.
Su marido dijo haber descubierto los cadáveres al regresar solo de unas vacaciones en Francia.
"Esto es una pesadilla. Nosotros no somos los padres de estos niños", dijo la acusada hace tres meses cuando se descubrió el caso.
Los esposos Courjault, ambos franceses, fueron detenidos cuando las pruebas de ADN demostraron que eran los verdaderos padres de los dos bebés, un vínculo que habían negado inicialmente a las autoridades francesas.
Posteriormente, Veronique fue encarcelada y acusada del asesinato de los tres niños, delitos por los cuales podría ser condenada a cadena perpetua en su país.
Diagnóstico médico. Según los siquiatras, este lamentable asesinato es fruto del odio de la criminal mezclado con la mala relación que mantenía con su esposo.
“El infanticidio es una mezcla de odio y de desesperación. En el hombre el odio pesa más, en la mujer, la desesperación gana”, dijo el psiquiatra Robert Neuburger.
La acusada exculpó a su esposo de toda responsabilidad, al asegurar que ella disimuló los tres embarazos al utilizar ropa holgada.
Este documento no posee notas.