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PÁGINA CÓMICA.
Mujeres Excepcionales.
El Viaje de Novios.
Trajes Llamativos, Caprichos Ruidosos, Espléndida Figura y no Menor Ingénio Hán Convertido a la Vénus Húngara Baby. en el idolo Nacional.
a la parejita, feliz, le seduce el consabido viaje.
megra. Infeliz!
presume que be sacará también billete ww 100.
SO TRUNKS herb roth de Cultura y Juventud, Costa Rica.
La selección de baules, es tan importante, como el billete.
S: பரபர RUSSIA EGYPT!
JARAY SLOVA propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano Estudiando, denodamente, el futuro itinerario.
ella és; una mujercita muy esbelta pero bajita, con un sombrerito de fieltro y pluma a la tirolesa, echado de tal manera sobre el lindo rostro, que descansa sobre la nariz, perfecta, pero insolentísima.
Por William River algún dia, os dejáis caer en Budapest, el eiceroni, o bien el amigo al que vayáis recomendado, no dejará de deciros sentenciosamente: Aquí no encontrará Vd. más que dos cosas dignas de verse; el Parlamento, y La Condesa.
Olvidaba agregar, que también hay un Goya, yo no bé dónde, que los húngaros con perfecta Justicia. tienen en gran estima. Budapest gozó slempre fama de poseer mujeres hermosas, y así el curioso viajero se promete, algo estupendo, con el anuncio mencionado, y piensa antes de todo enterarse de cuanto se relacione con la célebre Condesa.
Se le ha manifestado, que la tal belleza nacional es además de mujer hermosa, ya la moda, actrix, es decir, bailarina, de grandisimo talento. El viajero que ya ha recorrido el Parlamento, admirado el Goya y paseado de lo lindo, toda la histórica ciudad, se decide a acudir al Rite dónde cabe há de acudir la ponderada dama húngara.
La escena es alegre y un poco teatral (to era en la época de la visita) pues todas las mesas rebosan de diplomáticos extranjeros con sus respectivas familias. attachés acompagantes, etc. Había allí una princesa Italiana, de quión algunos sostenían ser sólo Marquesa, que jamás repetía un vestido poniendo el mingo en materia de elegancias.
Mujer, muy hermos a fé. Un General francés de frondoso y alborotado mostacho, cen el mote de Le Bon Dieu, aunque nadie supiéra explicarse bien el por qué, Tal vez debir el apodo a gu aire marcial y protector, o quizá a su gran aspecto decorativo.
Agregad un grupo de oficiales rusos Blancos con uni formes fantasía, sumamente vistosos, dos o tres militares Ingleses, y cierta Baroness alemana, muy guapa, de quién se decía había sido una de las mejores oppias durante la gran guerra De repente, un murmullo general, anuncia al viajero que algo gordo pasa. Será la dichosa Condesa Ciurlamente, ella es. Todas las cabezas se revuelven, curiosas, como si fuera a entrar un Soberano. el viajero distingue una mujercita, muy esbelta, pero bajita, con un sombrerito precioso de fieltro, y una pluma tirolesa, echado de tal manern sobre el rostro que descansa sobre la misma nariz, precioan, e insolentisima! La Amplia capa de pieles, a las cosaca, oculta el cutis de la bella, y apenas si deja entrever las coloreadas mejillas, Bemejantes las de mufieca holandesa, Desciende sobre sus hombros, en fáciles pllegues, pero solamente hasta la rodilla, que acaricia la amplia cenefa do blanco armio costosfsimo, dejando al descubierto un par de pantorrillas del más perfecto dibujo que imaginarse pueda. La Condesa Coza Apponyi, se dirije su mesa, deja csenpar la hermosa capa de los torneados hombros, cruza gallardamente las piernas, y extrayendo del bolsillo la colosal cigarrera y una elegantisima, cuanto enorme tambien boquilla, coloca en ella, el cigarrillo, que no mide menos de seis pulgadas de longitud. Fuma silenciosamente, paseando una mirada vaga sobre la concurrencla embobada. La mirada, reviste ese cinismo cómico, un poco asustadizo, de muchacho travieso escapado de la escuela Sabe que todo el mundo se halla pendiente del menor de sus gestos y que hay que sufrir, imperterrita, el fuego graneado de la publica curiosidad Esa, es Baby murmura a mi lado una damisela a quién ni siquiera hé saludado.
Es el mismo grito de asombro ingénuo que hace prorrumpir a les multitudes del circo taurino, o bien del ring norteamericano. Abi está Belmonto. Ahí va Jack Dempsey. El Baby este de que hablo, podria tener a lo sumo veinticuatro años, y a la luz de las candilejas como tuve ocasión de admirarle noches después ciertamente resultaba hechicera, merced a su figura encantadora y baile perfecto, tanto más, cuanto que se exhibia bastante ligera de ropa.
Fuera de la escena, incapaz del despliegue de sus encantos naturales, no lucía tan deslumbradora. Pero estaba bien.
job af! muy bien! El cabello corto y rizado, no me pareció.
por su matiz cosa del otro mundo, y hubiéra podido ser mejor, pero con estas mujeres excepcionalea no hay derecho a la crítica, ya que la consagración general de que gozan le resta a uno el derecho de ser exigente.
Todos los defectillos, que hubiera podido hallar el erfelco de belleza tan celebrada, los salvaba Gallardamento La Condesa Coza Apponyi Baby la mujer más hermosa y a la moda Baby, con su manera des usada de Pasa a lo de toda Hungría, recientemente casado, som linajado título de su país.
Desde luego los trajes hán de revestir sabor local.
una Ries Deslumbrando a los amigos, con los preparativos.
இந ¡Buen viaje.

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