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LA REPUBLICA. Lunes, 26 de setiembre de 1983198 Olga y Unidad?
si pero.
Lydia CARACAS. ALA. Los psicólogos aseguran que todo lapsus de memoria tiene una significación. Que el nombre equivocado sig: ca que algo que hemos omitido, acaso involuntariamente, trata de aparecer e imponerse, Algo de eso me ha ocurrido recientemente. Evocaba la figura tan atractiva y original del gran economista inglés John Maynard Keynes, su estrecha conexión con los más avanzados medios literarios y artísticos de su tiempo y al citar el nombre de su esposa, famosa bailarina rusa, en lugar de su nombre verdadero, que es Lydia Lopókova, puse Olga Kóklova. Desde luego, fue el justo castigo al peligroso vicio de citar de memoria, pero también tenía una significación que iba más allá del mero lapsus. Era como si todo un aspecto de la vida intelectual de la época pugnara en mí por no quedar silenciado y reaccionara contra mi olvido.
Concurrían al teatro los intelectuales y los artistas a contemplar sin agotarla aquella prodigiosa combinación de novedades y hallazgos. Bailaban Tamara Karsavina, la Danilova, y Nijinski. también Lydia Lopókova y, en un grado menor, Olga Koklova. Ya Picasso se había casado con Olgą, y la acompañaba y también asistía asiduamente a ensayos y presentaciones Keynes, admirador y enamorado de Lydia Lopókova. El insurgente pensador de Cambridge, que estaba sacudiendo los cimientos de la economía clásica y creando las concepciones económicas de un nuevo tiempo, se entrega con delicia al mundo de Diaghileff. Da una recepción en Londres, cuya lista de invitados suena casi como un catálogo de los mayores nombres de artistas y escritores del momento. Poco tiempo más tarde se casará con Lydia que, en el momento en que ennoblecen alo gran economista, se convertirá en Lady Keynes.
Fue una de esas horas privilegiadas en las que toda la creación artística e intelectual parece acercarse, integrarse y fecundarse mutuamente. La música, el baile, la pintura y el pensamiento más avanzados.
Es como si se revelara el estrecho parentesco que une a todas las formas de creación humana. La visión feérica de Petruchka tiene un parentesco con la nueva concepción de la economía y con los abstractos abismos de la lógica matemática y de la filosofía. Diaghileff, Bertrand Russell, Picasso y Keynes, aparecen asi inesperadamente juntos en lo que todavía no nos percatamos de que es una empresa común del espíritu.
Desde luego, también aparecen aquellas figuras increíbles y llenas de belleza de Tamara Karsavina, de Lydia Lopókova y de Olga. Una conjunción que revela de una manera fascinante el invisible y poderoso tejido que une a todas las manifestaciones de algunas épocas particularmente dotadas de espíritu creador.
Uno podría llegar a imaginar que un animador y suscitador, tan excepcional como Diaghileff, no sólo formó la maravilla incomparable de los ballets rusos sino que, en cierta forma, creo y estimulo el espíritu de toda una gran época en todos sus aspectos.
En cierto modo, dentro de su órbita de influencia y dentro del espíritu que suscitaba se renovaron las artes y el pensamiento. Como en algunos contados momentos de la larga historia universal, el hombre parecía renacer.
error o a.
iArturo Uslar Pietri deaban creadores literarios de la magnitud de Forster, y de Virginia Woolf, dos de los más grandes renovadores de la literatura de ficción y junto a ellos una de las mentes más inquisitivas y penetrantes de la época, en filosofía y en creencias, Bertrand Russell.
Era esa la gente que estaba predestinada a recibir y asimilar el mensaje creador de los ballets rusos. Con su prestigio de misterio de la Santa Rusia y del ballet imperial, venían a suscritar el más ambicioso reencuentro de las artes y las ideas del tiempo. Iban a combinar coreógrados, bailarines, poetas, pintores, músicos en una búsqueda creativa casi sin precedentes. Iban a poner juntos a Stravinski, a Picasso, a Fokin, y a la pléyade de los más nuevos y creativos artistas de la época.
Es allí donde Picasso conoce a la joven bailarina Olga Kóklova y se enamora de ella. En 1918 se casarán. Mientras hace los decorados para El sombrero de tres picos de Falla, pinta a Olga vestida de Maja.
Es el tiempo en que parece dispuesto a abandonar su huraña insurgencia para acercarse al mundo del espectáculo y a la alta sociedad. No va a durar mucho esta experiencia pero va a ser rica en resultados para él y para su arte.
En 1918 va a Londres con el ballet de Diaghileff. Fue una prodigiosa invasión que sacudió la sensibilidad británica. Cada espectáculo era como un manifiesto.
IS le Olga Koklova no fue la esposa de Keynes sino la de Picasso. Formó parte, como la Lopókova, del maravilloso mundo deslumbrante de los ballets rusos de Diaghileff. Su presencia en la Europa de la pre guerra tuvo un valor y unas consecuencia incomparables. Provocó, en muchas formas, una revolución del gusto artístico y abrió el campo para una rica fusión de todas las artes y de la inteligencia en una forma que, tal vez, no se había visto desde el Renacimiento.
Keynes, que fue ciertamente una de las mayores figuras de la historia de la ciencia económica, era ante todo un refinado esteta e intelectual que formó parte de la mejor vanguardia europea de su tiempo. Fue figura descollante de aquel legendario grupo de Bloomsbury, en el que se congregaron entre 1906 y la primera guerra un conjunto heterogéneo y excepcional de inteligencias y sensibilidades Creadoras. Allí, junto con Keynes, se coFabio Hadea Mantilla Hay algunos políticos que según nuestro humilde criterio pierden constantemente la perspectiva de la realidad actual nicaragüense. pesar de que aceptan que la unidad de todas las fuerzas que luchan contra el totalitarismo comunista de Nicaragua es vital para lograr el triunfo, no logran articular ni con sus declaraciones, un camino adecuado que predisponga a las partes a sentarse a discutir. Siempre la desconfianza se coloca por encima de los más altos intereses de la patria, pensando en lo que pueda venir después del terror comunista que vive la sufrida Nicaragua. Si antes se dijo que después de Somoza no podría venir nada peor se incurrió en un Pero ahora el mismo concepto aplicado a los usurpadores del poder en Nicaragua no es un error. Es una realidad ante la cual se tienen que deponer ciertas actitudes de desconfianza en la seguridad de que los nicaraguenses sabremos arreglar internamente cualquie: otra situación de dictadura o represión que se presente sin el sello alienante y brutal del in perio soviético.
Estamos viendo en el mundo regímenes brutales tanto de izquierda como de derecha y tenemos obligación de establecer comparaciones. Tenemos en Chile un linochet con un gobierno fuerte y represivo, un dictador para veinte años: pere actualmente el pueblo chileno ha puesto en apuros a ese dictador y lo tiene tambaleante. lo cual indica que en las dictaduras de derecha siempre hay espacio para luchar y componer la situación. Tenemos en cambio un Castro en Cuba, o los nueve en Nicaragua, donde los mecanismos de terror casa por casa, barrio por barrio, en presa por empresa, no permiten siquiera imaginar ningún movimiento hostil al gobierno; una simple denuncia produce una sentencia por 30 años de prisión. Entre los dos males deberíamos escoger el menor si es que estamos condenados a soportar uno de ellos. Claro que una tercera alternativa es la deseable.
una sociedad equilibrada donde no haya el peligro de caer en ninguna de las dos situaciones señaladas. Pero es el caso que el sufrimiento del pueblo nicaraguense se alarga mientras los políticos del exilio quieren exigir desde ya que todos se unan alrededor de determinado proyecto político.
Hay que tomar en cuenta que cada grupo tiene sus propias concepciones y que en cierta forma todas son progresistas y llevan como meta final la implantación de una democracia real a través de la urna electoral.
a, en ren al 0у raisEl derribo del avión coreano en perspectiva ate bio el vida 269 pesonas.
Carlos Manuel Echeverría Casos como los anteriores, nos deben llevar a la meditación sobre lo que está sucediendo hoy en el mundo. Los seres humanos nos estamos cerrando poco a poco a las puertas de la paz y el progreso, no solamente a través de sucesos como los mencionados, sino también a través del constante agudizamiento de los desequilibrios mundiales existentes en áreas tan vitales como el manejo del ambiente, las relaciones de injusticia internacional en el comercio entre los países desarrollados y los subdesarrollados, el bagaje científico y tecnológico manejado por los diferentes países con usos muchas veces no pacíficos, y las relaciones financieras internacionales y las soluciones propuestas, que están llevando al mundo una peligrosa e irreversible situación.
Es importante meditar en la importancia de la necesidad de crear condiciones de paz permanente, que coadyuven el desarrollo de Gran pena ha causado en todas aquellas personas sensibles al dolor que representa la pérdida in necesaria de vidas humanas, lo ocurrido y ya ampliamente difundido, en la península de Sakhalin, en que perdieron la No es el objetivo de este breve artículo, el hacer conjeturas sobre los móviles del suceso en cuestión, ni cuáles fueron los que impulsaron a los militares soviéticos a derribar el avión civil de la Korean Airlines.
Es nuestro objetivo el señalar el desprecio evidente por la vida humana especialmente tratándose de seres posiblemente en su mayoría, sino en su totalidad, exentos de cualquier intención agresora hacia la Unión Soviética demostrado en la actitud de los militares de ese país.
Lo acontecido que es condenable desde todo punto de vista moral no es un hecho aislado, sino más bien el reflejo de una tirante situación internacional y un estado de ánimo beligerante, que es hoy característico del comportamiento humano. Lo ocurrido recientemente en Sakhalin, nos hace recordar atrocidades similares como la famosa matanza de Mi Lai y la muy reciente de palestinos en Beirut, así como la de atletas israelitas en Munich, entre otras.
todos y el logro de una justicia social basada en el respeto mutuo entre los seres humanos.
Lo anterior se puede lograr, atacando las causas de los conflictos, entre las que se encuentran las mencionadas en el párrafo precedente. Se requiere un cambio de actitud en todos los hombres, partiendo principalmente del convencimiento de que somos todos interdependientes y solidarios entre sí y de que mientras en cualquier lugar del mundo haya alguien que no tenga oportunidad de disfrutar de una vida decente, no estará garantizada nuestra seguridad y la consecuente tranquilidad.
Cuando se hable de unidad debemos tener presente que este concepto incluye tomar en cuenta las ideas de todos, los planes de todos, los programas políticos de todos. La unidad no es real cuando un grupo lama para decir: Unite a mí, uníte bajo mi proyecto. La unidad irá por buenos caminos cuando todos los grupos digan: unámonos, juntemos nuestros proyectos eminentemente civilistas para que los militares no tengan opción a querer adueñarse del poder por la fuerza de las armas. Entre más desunidos se presenten los civiles más fuerza y oportunidad tendrán los militares y con mayor relieve se perfilará sobre el futuro de Nicaragua cualquier tipo de dictadura, de derecha o de izquierda. Los políticos, que son por esencia civilistas deberían reflesionar sobre estas realidades y pensar que mientras se empeñan en imponer sus propias condiciones partidarias, hay un pueblo que sufre día a día los horrores de la peor de las dictaduras.
Unidad, sí. Con la única meta de evitarle más sufrimientos al pueblo nicaraguense y de implantar lo más pronto posible una democracia civilista.
Hechos como el derribo de un avión civil repleto de pasajeros como el del caso, contribuyen a aumentar el pesimismo en el futuro que nos espera y ello nos obliga a redoblar nuestros esfuerzos en aras de construir un mundo basado en la justicia, la solidaridad y la paz, Las opiniones que contienen los artículos que se publican en esta página, son las personales de quienes las firman y no coinciden, necesariamente, con las del periódico.
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