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22 LA REPUBLICA. Viernes 23 de diciembre de 1983 SPENTAGRAMA San José es una ciudad insólita.
EDITORIAL Un cambio en perjuicio del país No importa si algún lector, de carácter estricto. dice que no es exactamente una ciudad.
Tampoco importa si algún extremista urbanístico dice que apenas llega a aldea.
Sobraría lo mismo que se hablara de una ciudad tugurio. debido a la proliferacion de tenderetes enclenques en las calles, parques y rincones de la ciudad.
Pero lo insólito no ocurre con estos cuentos y recuentos sino con y otras cosas.
Por ejemplo: que en pleno invierno, con los ríos hinchados, turbulentos, saliéndose de cauce, no hay a agua en la ciudad.
Varios días han estado las zonas residenciales al sur de la capital. a secas El Tiribí está que se riega y a Puente de Mulas. aunque se le reventó un tubo madre (también hay tubos hijos. le sigue tieso y parejo la lloradera en los manantiales.
Es decir, hay agua, pero no hay.
Jeroglífico que dejamos para ser resuelto por quien quiera.
Con mucho respeto y también con gran pesar, hoy tenemos que condenar las sorpresivas declaraciones del señor Presidente de la República, con motivo de su visita a la empresa Televisión Mundial. en las cuales acusó al Fondo Monetario Internacional de querer desestabilizar nuestra democracia. mediante la imposición de medidas extremadamente duras que golpean fuertemente a los sectores populares. Del tono mesurado, compuesto, objetivo y tranquilo que ha distinguido al señor Presidente, ha pasado a los arranques emocionales y totalmente fuera de tiesto, que nunca nos hubiésemos imaginado frente a la imagen que logró crear a lo largo de su carrera política.
Este cambio inesperado y preocupante se manifestó hace escasamente unas semanas, cuando viajó a México a pesar del desaire que ese país hizo a Costa Rica en la persona de su Canciller; también cuando hirió el sentimiento y la gratitud nacionales al emitir un voto en la Asamblea de las Naciones Unidas, contra la democracia norteamericana que nos está ayudando para sacarnos de la crisis financiera y finalmente, a consecuencia de esos hechos, al forzar la renuncia del Ministro de Relaciones Exteriores, cuyas políticas y actitudes respondían a la dignidad y al sentimiento del pueblo costarricense. Todo ello, ahora agravado con su inexplicable declaración pública contra el Fondo Monetario Internacional, es motivo de honda preocupación en el país, como ya lo han manifestado los directores de las cámaras patronales.
Con estas actitudes prepotentes pareciera que se quiere echar una enorme columna de humo sobre la realidad o cuando menos, distraer la atención del pueblo y ofrecer un chivo expiatorio para la compleja problemática nacional y conseguir así, en las difíciles circunstancias actuales, la simpatía y el apoyo de las clases populares.
La actitud del Fondo en esta oportunidad, es necesario reconocerlo, es correcta y sólo busca que el país logre estabilizar su situación económica y emprender el camino de la recuperación; ello tiene implícito un hondo sentido y propósito social, cual es el de mantener el poder adquisitivo de las familias, tan diezmado por políticas económicas alegres, y avanzar hacia condiciones de pleno empleo, de manera que no haya ni un solo costarricen.
se que deba buscar su sustento y el de sus hijos, en la caridad pública y también privada.
Ya han dicho en repetidas ocasiones los técnicos nacionales, que la economía no puede soportar el enorme peso del presupuesto público y que las políticas en general deben ajustarse a la situación económica del país, si en realidad se busca el bienestar de todos los costarricenses. No hay quien pueda pensar que después del progresivo y acelerado aumento del presupuesto fiscal en los últimos años, con la consiguiente estampida de los impuestos, en momentos en que la empresa productiva se descapitalizaba por la astronómica devaluación del colón, se puede pretender financiar un presupuesto que excede en el cincuenta por ciento el del año actual.
También se ha dicho que el Gobierno Central no ha podido en ninguna parte del mundo convertirse en proveedor de empleo para los desocupados que van quedando a consecuencia de las políticas sofocantes, hasta la liquidación y la quiebra, de la empresa privada. Hay un límite a la carga tributaria excedido el cual, decae la producción de riqueza, suben los precios y el desempleo y la economía se precipita a la crisis y ésta es el estimulante por excelencia de la inestabilidad social y política. Nadie pone en duda de que el exceso de gasto público es la causa primaria de la inflación desorbitada que ha sufrido la economía en los últimos años y del consiguiente incremento de la pobreza en Costa Rica.
Tampoco aceptamos la justificación que el señor Presidente ha dado a sus declaraciones, de que al Fondo no le satisface que la subejecución o limitación del presupuesto se disponga mediante Decreto Ejecutivo y pida para ello una resolución emanada de la Asamblea Legislativa. Si bien ni una ni otra ofrecen suficientes garantías a esa Institución, según la experiencia histórica, por lo menos el compromiso adquirido se ajusta a los procedimientos constitucionales y legales y es compartido por los dos poderes responsables.
Sólo deseamos que el señor Presidente recupere sus cualidades de ponderación, buen juicio y prudencia que lo han distinguido.
Otra cosa que ocurre en San José es que atacado por el modernismo. y la civilización. a bjuró de las cosas que algunos de sus hijos avanzados consideraron remanentes campesinos o desvaríos de pueblo.
Por eso se acabó a serrucho con la retreta en el Parque Central, los conciertos en el Morazán y la pila y la vara de la fortuna en la Plaza de Toros.
Es lo mismo que se hizo con el tranvía del pasado, que ahora anhelan con desesperación los responsables del transporte, en el presente.
Aquellos carricoches metálicos ruidosos, eran una vergüenza para ciudad tan en desarrollo y de ilustre prosapia como San José.
Ahora la vergüenza sería signo de progreso.
Inconcebible resulta además que los parques más bellos de la ciudad, como el Morazán, recuerden la tumba del vampiro por las noches, y sean tan oscuros como el fondo de una carbonera. no digamos de otras cosas, porque ya cada lector está imaginando en qué cosas resulta insólita nuestra despatarrada ciudad capital.
La República. ENTONCES EL LE CONPIESA TODO, QUE TIENE OTRA MUJER, PERO MIRA, CON EL MAYOR CINISMO.
DESPUÉS VINIERON LOS ANUNCIOS DE LAS CERAS LOS DETERGENTES YA LO QUE SIGUIO DESPUÉS ES EN LA OTRA CASA, DONDE LAS CONDENA DAS CUÑADAS CAMBIANDO DE CONVERSACION. SUPISTE QUE EL TELÉFONO VA SUBIR CASI AL DOBLE. PRENSA GRAFICA Publicado por Editorial La Razón Director: Gerente General: Lic. Joaquín Vargas Gené Eugenio Pignataro Pacheco Subdirector: Yehudi Monestel Gerente Administrativo: Luis Guillermo Holst Quirós Jefe de Redacción: Gerente de Ventas: Luis Cartín Sánchez Franklin Bernal Candanedo Jefe de Circulación: Nogui Schmidt Navarro Central telefónica Publicidad: Circulación: 23 02 66 y 22 28 14 22 92 15 23 88 85 Telex: 2538 Apartado: 2130 23 12 IMPRESO POR IMPRESORA COSTARRICENSE, IMCOSA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón izano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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