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LA REPUBLICA. Lunes de agosto de 1985 Campo pagado Reproducción del editorial de La Prensa Libre del martes 30 de julio de 1985.
EL TIMO CON CHEQUES Leímos al igual que el resto de los costarricenses un manifiesto que ayer publicó la empresa bananera BANDECO, haciendo serios cargos al Banco Nacional: Sin duda no fuimos los únicos que, con tal lectura, sentimos un nudo en la garganta.
BANDECO afirma que un tercero falsificó cheques contra su cuenta corriente, por más de treinta millones de colones, los cuales fueron pagados por el Banco, sin que éste ahora acepte reintegrar esa suma, pese a que su cargo fue incorrecto en razón de que los cheques eran burda y claramente falsificados, pues ni siquiera se utilizaron las fórmulas que usa la empresa bananera.
Pero el mayor reclamo de BANDECO se centra, según lo entendemos, en que, sucedidos los hechos y planteado el reclamo respectivo, la institución bancaria se limitó a rechazarlo, mediante simple y escueto telex, sin fundamentación alguna y sin razonar la proy cedencia o improcedencia de las alegaciones de la compañía bananera.
Aun cuando, al momento de escribir este comentario, no conocemos la versión del Banco, la empresa frutera tiene la seriedad suficiente como para que confiemos en su dicho. Aparte, por supuesto, de que conocemos otras versiones sobre hechos similares, lo que da al problema un carácter general que supera el interés de una sola empresa.
Hace ya varios años que se vienen sucediendo serias estafas de este tipo. Las circunstancias no siempre son iguales. veces los cheques falsificados se hacen en fórmulas legítimas, sustraídas a los cuentacorrentistas. veces la sustracción se da en imprentas donde se elaboran. veces las fórmulas no son legítimas. Varía, también, la semejanza entre las firmas falsificadas y las legítimas.
Así las cosas, no es tan simple determinar en todos los casos a quién corresponde la culpa y la responsabilidad. Pues la legislación mercantil señala determinadas circunstancias que necesariamente deben darse para poder exigir la responsabilidad de los bancos. Pero esta realidad ha determinado que algunos bancos tomen una conducta excesiva: remitir todos los casos a la vía judicial.
Si bien, en principio, pareciera correcta esta remisión al criterio judicial, la práctica nos dice que el entrabamiento de la jurisdicción contencioso administrativa hace que tales reclamos duren muchísimos años. Entonces la justicia llega tarde. no todas las empresas tienen la solidez de BANDECO. La mayoría no podrían soportar el tener que esperar diez años para recuperar treinta millones de colones.
Por ello es que los bancos del Estado deben conjugar producencia y justicia y, consecuentemente, deben analizar con detalles todos los reclamos presentados, accediendo a aquellos donde es evidente su responsabilidad. Pues, incluso existiendo monopolio estatal de los depósitos en cuenta corriente, los usuarios se asustarán ante el riesgo de que el Banco acepte una evidente falsificación y, entonces, buscarán otra alternativa.
Alternativa que bien puede ser el trasladar sus fondos a otro banco estatal que sí demuestre responsabilidad. manejar directamente sus recursos.
Lo que nos resulta inusitado es que la institución bancaria omitiera justificar su negativa a aceptar el reclamo de la empresa frutera. Los socios de ésta significan esa inversión foránea sana, que tanto necesitamos. Mal haríamos si, a los muchos problemas que ya asustan al inversionista extranjero, sumáramos la inseguridad del monopolio bancario estatal y la soberbia de este monopolio para ni siquiera razonar con su cliente.
Sabemos de los esfuerzos que los bancos estatales realizan en procura de mejorar su eficiencia. De ahí que la denuncia de BANDECO puede servir para que los altos jerarcas bancarios detecten un problema que cabe suponer es obra de empleados menores.
BANDECO Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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