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LA REPUBLICA. Lunes 19 de agosto de 1985 La isla de Santo Domingo Johnny Garcia: Escultor de la patria provinciana Lic. José Iglesias Iñigo José Porras UANDO se escriba la historia de la escultura en Guanacaste, Johnny Garcia (Liberia enero de 1938) no podrá ser igmorado. Este hombre o artista en toda la extensión de la palabra, con una visión muy particular de la vida de su pueblo, es casi desconocido, en el ámbito cultural costarricense. De estatura regular, cabellos y barba canosa, y mirada de profeta bíblico. Lo conocí, a principios de la década de los setenta; andaba para ese entonces, de brazo con la bohemia y pintaba sus mejores óleos y murales primitivistasfolclóricos, en salones y residencias privadas. Algunos de sus cuadros siempre enmarcados dentro de esas raíces esplendorosas y tradicionales de nuestro ser guanacasteco, eran escasamente adquiridos por sus coprovincianos, no así por el turista, especialmente norteamericano y europeo que encontraron en su obra la fibra criolla de las cosas autóctona y propia del desarrollo sociocultural de la provincia de Guanacaste.
Johnny Garcia ha dado paso con los años al escultor oficial de Liberia o la Ciudad Blanca. como se le llama.
representa el perfil definitivo que los pueblos recuerdan de aquellos seres humanos que lo simbolizan y la contiene; y han hecho crecer por medio del sacrificio y la dedicación constante en el trabajo, con pasos humildes y destino de mestizo, silenciosamente oculto, en el barrio del Capulin, ha logrado construir una obra admirable y de trayectoria poco conocida. Sus esculturas descuajadas de accesorios y sutiles sugerencias, ubicadas a lo largo de la avenida 25 de julio. son un testimonio a la realidad, su Sabanero de pie. en los jardines del hotel El Bramadero, La Madre con niño en brazos o los Leones. realizados por encargo de la institución del mismo nombre que sirven de ornato, a nuestra avenida principal y la biblioteca pública. Su gran cantidad de bustos dispersos en casas de enseñanza, entre los que se cuentan uno de John Kennedy, el cual permanece en Colegio Laboratorio. Ultimamente su monumento al poeta regionalista, Rodolfo Salazar Solórzano, localizado en el parque de la iglesia colonial de la Agonía, recién inaugurada con motivo del segundo aniversario de la muerte del poeta; es a mi juicio la obra escultórica más importante hasta el momento y en la cual se consagra con humanidad y perspectiva trascendente.
Pocos artistas de nuestra escultura contemporánea han asumido el oficio con tanta dignidad como Johnny Garcia, enfrentada en la tenue visitud de la soledad y los días y la luz artificial de la noche amalgamada, para ofrecernos con su trabajo, el paisaje, el retrato del poeta, la imagen justa y necesaria, que son también palabras, poemas, entre la arena y el cemento, la piedra tallada por el cincel surtidor de lo que será perdurable en la memoria de sus congénitos. Los óleos y murales, testimonio de escenas de la vida cotidiana tradicional del hombre y la mujer que se dejan traslucir principalmente, en el paisaje campesino y en la que Johnny Garcia, logra adquirir una originalidad y grandeza de su personalidad de artista.
Una valoración acertada de la obra pintórica y escultórica de Johnny Garcia, debe de darse y tomar muy en cuenta, en las escuelas, los colegios, los centros universitarios y agrupaciones culturales encargadas de estimular al creador ahora y no esperar a los homenajes póstumos; en este caso a quien ha hundido su raíz en la provincia y se refleja, como escultor sin buscar lo universal en lo cosmopolita. Johnny Garcia es parte indispensable también de quienes de una u otra forma, han forjado nuestra historia ciudadana inmediata, de figuras que ameritan ser rescatadas y divulgadas entre el pueblo y la provincia, dentro y fuera del ámbito patrio.
OMINICOS o Dominicanos, son los frailes pertenecientes a la Orden de Predicadores fundada por Santo Domingo de Guzmán. Dominicano deriva de Domingo y con ese gentilicio han sido conocidos lo naturales de la isla de Santo Domingo. Fue en el momento en que el nombre de Santo Domingo se impuso al de la Española en el que se distinguió a nuestros ancestros con el gentilicio de dominicanos. No obstante, la primera vez que nuestro gentilicio apareció impreso fue en una Real Cédula de 1621.
Luego apareció en el texto de la famosa Novena para implorar la protección de Maria Santisima por medio de su imagen de Altagracia. cuya confección está fijada para el de junio de 1738. Luis José Peguero, el primer dominicano escribir una historia de la isla Española en 1762, también usa nuestro gentilicio. don Antonio Sánchez Valverde, autor de la Idea del valor de la Isla Española. escrita y publicada hacia 1785, habla de los valerosos dominicanos.
No obstante todo lo expuesto, el gentilicio dominicano, que por su origen foráneo es atípico y por tanto no constituye lo autóctono fue adquiriendo popularidad hasta ser oficializado en 1844. a raíz de proclamar la separación de Haiti, siendo nuestro prócer Juan Pablo Duarte, el primero de los dominicanos en usarlo, según la relación de José María Serra.
Contrario a los haitianos que en su Constitución de 1801, habian dejado intacto el nombre de Santo Domingo, cambiándolo después en 1805 en el artículo primero del Pacto Fundamental estableciendo lo siguiente: El pueblo que habita la isla antes mencionada Santo Domingo, acuerda constituirse en Estado, libre, soberano e indepen.
diente de cualquier otra potencia, bajo el Imperio de Haiti. De ese año hasta 1849, todas las constituciones de Haiti decían en el artículo primero: La isla de Haití y las adyacentes que de ella dependan forman el territorio del Imperio. pero extrañamente en la Constitución de 1867 se reestructuró el artículo primero de esta forma: La República de Haití es una e indivisible, esencialmente libre, soberana e independiente. Los legisladores haitianos se convencieron de que carecían de derecho para extender a toda la isla el nombre de su república, aun cuando Haití fuera un nombre indígena y Santo Domingo no.
Contrario a los haitianos, los dominicanos han permanecido fieles al nombre de Santo Domingo con el cual no sólo se identifica a nuestro pueblo, sino, además, a nuestra isla. Nuestra Constitución, desde el de noviembre de 1844, cuando se confeccionó la primera, siempre ha estatuido, en el artículo primero, lo siguiente: El territorio de la República Dominicana es y será inalienable. Está integrado por la parte oriental de la isla de Santo Domingo.
Una buena medida José Porras: Poeta y ensayista costarricense. Tilarán Guanacaste, 1954. Escribe para numerosas publicaciones de Hispanoamérica.
Inició su obra literaria, a mediados de los años 70. En torno al grupo de la revista: Aurora litera.
ria. Formó parte de la dirección de la revista Hojas de Guanacaste. 1982 84. Su actividad literaria comprende hasta el momento, un libro de poesías publicado y inéditos. Segundo Premio de Poesía Fulbrigth, 1983 y Premio Cuadragésimo aniversario del Instituto de Guanacaste.
Ha viajado por Sur América y Cuba y ha vivido en la Unión Soviética. Actualmente elabora la antología Atlas de la poesía de Costa Rica del Siglo XX. Selección de 100 poetas nacidos alrededor de 1900 1965. para el que ostenta una beca.
ELEBRO la decisión de eliminar propaganda política de los sitios públicos: postes de Rodrigo Odio energia eléctrica, monumentos, carreteras y calles, puentes elevados, etc. etc. He ciudadanía tiene suficiente madurez povisto con satisfacción que se limpió el litica. Ese tipo de impacto no se necesita área del Paseo Colón y La Sabana. Presu y es injusto que su costo pese sobre el puemo que lo mismo se hará en el resto del blo costarricense.
país.
Con esa misma filosofia en mente, celeLos partidos políticos ofenden a sus bro las iniciativas que se discuten para partidarios si les atribuyen la creencia reducir el periodo de la campaña política de que su popularidad aumenta con esa y hacer más moderado el aporte del Estapropaganda: como si los monumentos, los do a la mal llamada deuda política.
postes de energía eléctrica, los puentes, Lástima que no haya ambiente para deroetc. votaran también.
gar esa ley.
El derroche de dinero que se hace con Si el costo de la campaña lo sufragaesos embanderamientos en el territorio ran los candidatos y sus partidarios, con nacional, como los millones que se gasta contribuciones no retribuibles, no hariaron recientemente en páginas y páginas mos estos comentarios, pero mientras el enteras en la prensa escrita para referir pueblo tenga que soportar directa o indise a la celebración o no celebración de un rectamente el reintegro del gasto, debedebate político, no debieron suceder. La mos hacer esfuerzo para reducirlo.
Las opiniones contenidas, en los artículos publicados en esta página, son las personales de quienes las firman y no coinciden, necesariamente, con las del periódico. La Escuela de Derecho Lic. Anselmo Pérez Castro ONVERSABA hace poco tiempo con unos colegas recién graduados y preguntándoles sobre el edificio, me informaron que es una planta de muchos pisos y verdaderamente me quedé extrañado porque siempre me la imaginaba como en mis tiempos, cuando nos pasamos de la Plaza de Los Gallegos a San Pedro, que era de una sola planta.
Pero de la conversación me quedé consternado al saber que ahora no existen los exámenes de grado al terminarse los seis años de estudios de todas las materias importantísimas para la vida profesional del abogado.
Era un repaso integral que nadie podía escapar, salvo los que obtuvieran graduación de honor, que no era una comida de pavo pues se necesitaba un promedio de nueve como mínimo a través de los seis años y sin pérdida de ninguna materia. Esto me recuerda que del grupo que formé desde primer año lo logramos siete alumnos como un récord por lo pequeño y que éramos pocos los colados.
Me dijeron los colegas que la Escuela solamente les pide una tesis de grado. lo preocupante es que esa tesis puede ser hecha por varios alumnos y así se gradúan como abogados. lo sorprendente es que esa graduación se puede hacer ahora por dos caminos: por el Derecho Público o por el Derecho Privado.
De esa amena conversación, he llegado a conclusiones tristes, deprimenles y preocupantes, porque los decanos que han manejado la Escuela de Derecho, a partir diria yo 1965, han desfigurado y charraleado la profesión del abogado. si estoy equivocado que se aclare la situación a todos mis colegas públicamente. Son muchisimos los que se gradúan, pero en lamentables condiciones. De por si, desde la escuela y el colegio vienen los alumnos con una preparación deficiente. pareciera que los educadores actuales tienden a alcahuetear al estudiante. No se les exige un máximo rendimiento y se han ensayado sistemas que no calzan con nuestra idiosincrasia.
El problema del sistema empleado por nuestra Escuela de Derecho, es muy serio, porque a la larga el perjudicado es el ciudadano con la integración de los tribunales. Porque no hay peor cosa para los litigantes y el público, que tener jueces impreparados. La justicia estaria en muy malas manos.
Otro serio problema es la integración de los tribunales superiores de provincias, que los jueces conocen materia penal, ciril y de trabajo. Al nombrarse uno que solamente conoce Derecho Pe.
nal, las otras materias que incluye la de Familia, estarian en manos de otros jueces. Esto quiere decir que no existe seguridad para toda persona que acude a los tribunales. todo esto depara desconfianza. En cuanto al que se especializa en la otra rama, la prirada, llegaria con problemas sobre las materias de Derecho Público.
Si la Escuela de Derecho no pone coto a esta situación, el país va a ser sacudido seriamente en sus estructuras. Los abogados en medios tan peque.
nos como el nuestro, debemos tener un conocimiento integral del Derecho. Si no, réase que los mejores magistrados del pais, no son doctores de Derecho.
pero sus conocimientos, sus bases, son profundas. Nada hacemos con un doctorado si la ortografia incluso es deficiente. Para ser un buen doctor en Derecho necesita de buenas bases.
Dejo planteado un punto de rista muy mio, que no sé si será analizado por el profesorado y el decano de la fan querida Escuela de Derecho.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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