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TATIDICATA JAPON dice NO al cambio Todos pretenden que Japón salve a Asia mediante un impulso de su economía. Pero los problemas del país son apabullantes. Además, quizás los japoneses simplemente no quieren cambiar. JUSTIN FOX e ha dicho una y otra vez que si Japón tomara acciones decisivas para reactivar su economía, lo que ahora se denomina a crisis asiática se convertiría en una recuperación del prestigio de Asia. La demanda de los consumidores japoneses revitalizaría las industrias desde Corea hasta Indonesia; el dinero de los bancos aliviaría la carestía de crédito en la región. Si así fuera. Pero eso no va a ocurrir. Ni ahora, ni dentro de poco.
Esta situación puede entreverse fácilmente después de pasar unos cuantos días en el Ministerio de Finanzas japonés y las oficinas de banqueros y economistas de Tokio. La pregunta más difícil es qué va a pasar exactamente en Japón. Ha llegado el modelo japonés a un callejón sin salida. la gente de Occidente que ahora proclama el fin del mundo empresarial japonés van a parecer realmente estúpida dentro de unos pocos años?
Pero esta es la pregunta difícil. Primero, la fácil. Por qué Japón no saca de apuros a Asia? pesar de todo lo que se habla sobre las características culturales únicas, la esencia del sistema político, económico y financiero de Japón de la posguerra fue sacarles los ahorros a sus ciudadanos y canalizar este dinero hacia las industrias estratégicas. La meta era equipararse al Occidente. Hacia mediados de los años 80, el país había más que superado el nivel occidental y el capital de inversión ya no escaseaba.
Pero un cambio de rumbo no es algo que el sistema japonés lleve a cabo fácilmente, por lo que continuó eliminando los ahorros e invirtiéndolos en la industria, y cuando la industria ya no podía absorberlos, los colocaron tados que están los políticos japoneses ante la perspectiva de que los bancos vayan a la quiebra y lo poco populares que son los rescates bancarios entre los contribuyentesesto no se va a resolver con rapidez.
Es por eso que Japón no puede ayudar a Asia. Lo que nos lleva a la pregunta más difícil. Puede Japón ayudarse a sí mismo? El hecho que se pueda plantear algo así es asombroso. Hace una década, Japón parecía a punto de dominar el mundo. Hace cinco años era aún un país formidable. Ahora todo el mundo sabe que Japón es un caos. China es el país que importa en Asia en este momento. Se le culpa al estilo japonés de hacer negocios del desastre financiero que golpeó la región el año pasado. Su mundo empresarial está en bancarrota, tanto financiera como ideológicamente. Pero clo está realmente? Japón todavía mantiene enormes superávits comerciales y domina muchas de las industrias claves en el ámbito mundial. Hay unas cuantas señas visibles del efecto que está teniendo la crisis en Tokio, como gente sin hogar durmiendo en las estaciones ferroviarias. Pero eso no es nada en comparación con el tipo de devastación que se produciría en Nueva York o en Londres si disminuyera un 80 el valor de los bienes raíces, la bolsa cayera un en bienes raíces y en la bolsa. Más tarde, después que la 60 y la economía experimentara una contracción.
burbuja especulativa producida por todo aquel exceso de crédito comenzó a desinflarse en Japón, sus bancos ayu apón ha podido protegerse de muchos de los síndaron a crear burbujas similares en otras partes de Asia. tomas de una recesión económica por dos raAhora, nueve años de estancamiento económico pos zones. Una de ellas es que sus compañías geterior a la burbuja han dejado a los japoneses más de neralmente reaccionan a los tiempos difíciles con pendientes que nunca de los ahorros. Como resultado, una reducción de los salarios, no con despidos las reducciones fiscales acaban en su mayoría en cuen laborales. La otra, es que Japón es un acreedor tas de ahorros (o, a medida que se va debilitando la neto y puede hacer frente a la deuda incobrable a su confianza en los bancos, en las alcancías caseras. En propio ritmo. Tenemos suficiente dinero para hacer Japón, ya no hay dónde invertir todos esos ahorros. todo lo que haga falta. dice Eisuke Sakakibara, vicelas fábricas tienen un gran exceso de capacidad de pro ministro de Finanzas para Asuntos Externos. La receta ducción y el gobierno ha construido más diques y prescrita por EE. UU. para que Japón cambie de política puentes de los que el país necesita. Así es que nadie en es ésta: sean más como nosotros, permitan que los merJapón espera demasiado del paquete de estímulo de cados de capital y los consumidores dirijan la economía US 111. 000 millones anunciado por el nuevo primer y no tengan miedo a los déficits comerciales. Los últimos ministro, Keizo Obuchi.
acontecimientos parecen indicar que Japón comienza a Si se pudiera saldar la deuda rápidamente, forzando seguir este camino. En el sector financiero, los extrana los bancos a liquidar los créditos morosos, se asen jeros están realizando incursiones notables, como la tarían los fundamentos para una recuperación compra de la mayor parte de la red de sucursales de Yaeconómica. Pero un remedio tan severo seguramente maichi Securities por parte de Merrill Lynch.
acabaría con algunos de los bancos principales del país. Algunos japoneses comienzan a hablar con preocupación Tanto los legisladores como los analistas financieros en de una Wimbledonización. en la cual las instituciones fiTokio hablan con admiración de la forma en que nancieras extranjeras empiezan a dominar los mercados de EE. UU. manejó la crisis de las instituciones de prés Tokio exactamente igual que los jugadores extranjeros dotamo y ahorro en los años 80, aparentemente sin darse minan el campeonato de tenis. Las ramificaciones podrían cuenta de que llevó años abordar un problema que era ser enormes: las compañías de Japón deberían empezar a mucho menor y más manejable que el suyo. Ahora, el go prestar atención a la rentabilidad sobre los activos y a los bierno japonés ha establecido medidas legislativas basán derechos de los accionistas, y es entonces cuando el tan dose en el modelo estadounidense. Pero viendo lo asus cuidadosamente entretejido sistema empresarial del país inevitablemente comenzará a desmembrarse.
Pero los periodistas económicos estadounidenses han predicho erróneamente tal desmembramiento durante décadas. No fue sino a finales de los años 80, cuando se comenzó a discutir la posibilidad de que quizás Japón no fuera una democracia capitalista diseñada segun el modelo de EE. UU. sino un territorio en donde los burócratas no electos establecían la política y asignaban el capital. El periodista holandés Karel van Wolferen, que escribió El enigma del poder japonés (1989. explica que en Japón, el indicio de que una economía es saludable es la confianza en la habilidad de los administradores que la actividad continúe.
Esa confianza se ha puesto a prueba últimamente. Pero, entre los japoneseses, nadie vocifera para acabar con el empleo vitalicio o para que el gobierno deje de guiar la economía. Esta resistencia podría no tener un respaldo; Japón puede verse ou ligado con el tiempo a jugar según las reglas anglo americanas del capitalismo mundial. Pero si nueve años de problemas económicos no han podido hacer que Japón cambie quién va a poder? e HARRY GRUYAERT MAGNUM para hacer Las ventas minoristas han disminuido, la economía está ra y Juventexperimentando una contracción, pero la vida continúa en Japón.
Terard de la Biblioteca Nacional Miguel Obre stema Nacional de Biotec

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