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PAGINA DE OPINION Lunes 20 de marzo de 1995. LA REPUBLICA 21A Una cosa es la valla y otra que se vaya CHISPORROTEOS Comenzaré hoy ocupándome de la tercera pregunta que me formuló don José Miguel Corrales.
Es la siguiente. Podría informarnos don Alberto cuántas veces, a dedo. se le ha dado paso a quienes no tenían verdaderas credenciales ideológicas?
ALBERTO CANAS Caemos siempre en lo mismo. Igual que con la solución al problema del basurero, que ha marginado asuntos más importantes para el país como son los económicos y financieros, también para los dueños de algunos poderosos medios de comunicación lo destacable no es lo que esté haciendo el actual Ministro de Seguridad para combatir la ola de asaltos, crímenes y robos que nos azota desde tiempos ha, sino que lo trascendental, lo interesante para sus lectores según su estrecho criterio es saber si se saltó o no una valla.
Cada vez se confirma más el dicho de JOSÉ CORDERO que de lo sublime a lo ridículo no hay CROCERI más que un paso. Pero lo criticable es que en el caso del titular de la cartera de Seguridad Pública se aprovechen de un asunto tan baladí para procurar su caída, porque la verdad es que lo que buscan es que se vaya, y para conseguirlo han tomado como excusa lo de la valla. sea, para usar un giro cantinflesco, lo de la valla es un pretexto para que se vaya. lo más ridículo es que al caso de la valla hasta un editorial le dedicaron. Pero los asuntos de verdadera trascendencia para el país pareciera no interesarles. LA REPUBLICA, en cambio, publicó en días pasados una información sobre la Cumbre Mundial de Desarrollo Social en la que se dio a conocer que Costa Rica, después de Nicaragua, es el segundo país de Centroamérica con el más alto porcentaje de hogares afectados por la pobreza (un 80. Los sectores poderosos tratan siempre de ocultar estos datos, porque saben que cuanto más pobres haya más riqueza acumulan. Tratan siempre que los ticos permanezcamos felices en ese limbo donde nos rascan la panza con frasecitas como aquella de que donde haya un costarricense hay libertad o de que somos la Suiza de estos contornos y por esto cada 15 de setiembre nos ponen a cantar el Himno Nacional.
Pero además, volviendo al punto que nos ocupa. se han preocupado acaso nos preguntamos por informar de la profunda reforma administrativa que se realiza en el mencionado Ministerio, ni sobre la reorganización que se lleva a cabo de la Fuerza Pública, ni de los logros alcanzados con las novedosas medidas establecidas para el control de los asaltos bancarios, del narcotráfico y el robo de vehículos?
Tal vez lo que sucede es que el licenciado Juan Diego Castro, contrario a su antecesor, no gusta de las poses teatrales ni de los golpes publicitarios. Su consagración al derecho le ha dado una formación serena y analítica. los representantes de los sectores que le adversan en realidad nada les interesa saber si es un buen o mal funcionario. Lo cierto es que jamás podrán perdonarle la destacada actuación profesional que tuvo al encargarse de la defensa ante los tribunales del ciudadano José María Figueres, hoy titular de la Presidencia de la República por la voluntad de la mayoría de los costarricenses. no podrán perdonárselo porque al resultado de ese juicio apostaron mucho de su capital, financiaron todo tipo de publicaciones y de campañas y a los miembros de esos grupos lo que más les duele es casualmente eso, que les maltraten sus abultados bolsillos y perder además toda posibilidad de recuperar los gastos que hicieron al no haber logrado que triunfara el candidato que representaba sus intereses.
Pero el ciudadano común necesita que se le informe de todos los asuntos de gobierno. No puede negársele el derecho a la información, que junto con la libertad de expresión y de prensa forman la trilogía en que debe asentarse todo sistema democrático. Por estas razones deben realizarse seminarios, mesas redondas y conferencias sobre estos temas, a los que tengan acceso todas las personas que se interesen en la materia y en los cuales se pueda contar también con la participación no solo de especialistas en los asuntos que se traten, sino además con la de los funcionarios públicos que corresponda, todo dentro de un marco de respeto y no dentro de la charanga y de las informaciones circenses con que algunos medios de comunicación que se las dan de serios les dan trato en la actualidad movidos probablemente por un afán meramente politiquero.
Me parece, salvo el mejor criterio de los lectores, que si quien viene atacando la práctica de que cinco candidatos nacionales a diputados se postulen a instancias del candidato presidencial es don José Miguel, le corresponde a él y no a mí el contestar la pregunta, puesto que he de suponer que él basa sus ataques en datos concretos que tiene en su poder y que yo pobre de mí no me he ocupado de recopilar.
Pues si está tan opuesto a los diputados de dedo. ha de ser con base en esos datos que me pide a mí le suministre.
Lo que sí le puedo contar es que la semana pasada se leyó en la Asamblea Legislativa y comenzará pronto su discusión, el pavorizante informe de una comisión especial que investigó el uso, abuso y paradero de las partidas específicas, que es realmente desolador porque revela el grado de corrupción a que en asambleas anteriores se descendió. Y, mire usted don José Miguel, ninguno de los diputados que en ese informe resultan mencionados, pertenece a la lista de los nacionales de dedo que usted está tratando de desprestigiar. Por esa razón, le reitero el ruego de que publique usted los nombres de los diputados que pide su tercera pregunta, puesto que estoy seguro de que usted los tiene.
Nota para los mal pensados: Al Lic. Juan Diego Castro, aunque lo admiré siempre como destacado litigante, personalmente no llegué a conocerlo sino hasta hace poco tiempo. No me ligan a su persona cuestiones políticas, profesionales, ni lazos de ningún otro tipo. No busco favores suyos ni de nadie. En fin, que el calvario de decir las cosas como acostumbro hacerlo me tocará sufrirlo siempre, en este medio aldeano y procaz, que se nos ha hecho tan grande. Vale.
Es el hambre La cuarta pregunta que me formula don José Miguel me parece que está ella misma como decía el dicho decimonónico a la cuarta pregunta. Trataré de dilucidarla. Don José Miguel me recuerda mi afirmación de la escogencia popular de los candidatos nos llevaría al delirio de tener que celebrar dos elecciones nacionales. Se necesitaría tanto dinero que a corto plazo estaríamos en manos de los ricos. luego, que alguna vez propuse que existieran una Cámara Legislativa y una Cámara Presupuestaria. Me pregunta cuál de las dos opciones sería más cara.
Le contesto que no se trata de dos opciones, puesto que no son excluyentes, lo que se demuestra con sólo pensar que si tuviéramos esas dos cámaras, don José Miguel pediría que los aspirantes a ambas fuesen escogidos en elección popular.
El tiempo sigue en inexorable marcha. Los pensionados del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte del Seguro Social siguen muriéndose de hambre.
En agosto de 1992 sostuve una discusión sobre el tema con el Dr.
Elías Jiménez, en ese entonces presidente ejecutivo de la CCSS, desde las columnas de La Prensa Libre.
En esa ocasión, a don Elías sus consejeros lo asesoraron mal y él se atrevió a escribir que mis datos eran totalmente falsos.
Cuando demostré con documentos que él era quien no se apegaba a la verdad, titulé mi comentario con la paráfrasis de Para acusar y comer pescado. El calló y a sus asesores les atacó gastritis, según me enteré en su día.
Entonces, funcionarios en el departamento de publicidad del periódico llegaron con la noticia de que en el departamento de publicidad de la Caja habían comentado de puntillas, con un Dios guarde, nunca seríamos capaces de hacerlo. el peligro de que la CCSS cortara toda publicidad a La Prensa Libre.
La administración del periódico se arrugó y la lucha hube de terminarla en favor de los pensionados en necesidad. Esto lo saben los directivos de ASNAPE y hay todavía testigos dentro del periódico y fuera de él que lo saben bien.
Apelo a don José María Figueres, quien conoce de cerca el problema, porque lo discutió a profundidad con los miembros de la junta directiva de la Asociación Nacional de Pensionados (ASNAPE. el 20 de julio de 1992.
En esa oportunidad, José María el candidato prometió: Mi gobierno será solidario y dará oportunidades iguales para todos. Le vamos a meter mano al asunto del atraso del aporte del Estado a la Caja. En dicha ocasión los directivos de ASNAPE solicitaron que la pensión mensual fuese igual al sueldo actual que devengaría el pensionado, si todavía estuviese trabajando. Es decir, que se pague la pensión no de colones corrientes sino en moneda constante.
Con su singular estilo campechano, José María respondió: UStedes saben, compañeros y compañeras, que para que haya más coyundas tiene que haber más cuero, por eso es necesaria la re.
forma del Estado.
Al oído del Dr. Salas le quiero preguntar. Por qué no se pone un botón en el ojal y logra fijar las pensiones menores por lo menos a un nivel igual que el monto de la canasta básica actual, la Sergio Miranda La República cual, aunque muy discutible por cierto, por lo menos aliviaría en buena forma a los pensionados más pobres?
No pretendo causar problemas a la Caja, ni hago esto por razones políticas, como con estrechez de miras creyó su antecesor. Es de justicia preocuparnos de los pobres de solemnidad, como la gente de la ASNAPE. No debemos olvidar aquel proverbio: El peor enemigo no es el hombre. es el hambre.
RODRIGO TORMO Pero así y todo declaro que sin duda alguna serían más caras las dos cámaras que la escogencia popular de los diputados, por la misma razón que es más caro, digo yo, construir un nuevo hospital para la ciudad de Alajuela que comprar una bicicleta nueva para el mensajero del Balcón Verde. Uno sería gasto público y el otro no. El alto costo de las dos cámaras sería nacional y permanente. El alto costo de dos elecciones nacionales que me preocupa, aunque se efectuaría una vez cada cuatro años, quizá cinco, es el que correría por cuenta de los aspirantes a diputados y de los partidos, y ése y sería el que nos pondría, o pondría a los partidos gracias a doña Estela Quesada y a sus aliados de la Sala Constitucional, o pondría a los aspirantes a diputados, en manos de los ricos.
Resumo: No existe relación entre el costo de sostener una institución, y los gastos que se requieren para integrarla. Sacar conclusiones comparativas de esos dos montos es un sofisma. La cuarta pregunta, repito, está a la cuarta pregunta. Es decir, carente de recursos.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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