Guardar

PAGINA DE OPINION Lunes de junio de 1995. LA REPUBLICA 17A De Letelier a La Penca a CHISPORROTEOS El otro día me quedé pasmado de ver que en La Prensa Libre llamaban al primer Jefe de Estado de Costa Rica, Juan Rafael Mora Fernández.
Yo creo que los de mi generación ya en segundo grado habíamos aprendido la diferencia entre Juan Mora Fernández y Juan Rafael Mora. Aún más: estimo que el Fernández y el Rafael operaban subliminalmente soALBERTO CANAS bre nosotros de manera que nunca se nos ocurría a los escolares de antaño pensar siquiera que las dos figuras históricas, tan diferentes, tuviesen nombres parecidos.
Después de una investigación que alcanza ya los 20 años, el pueblo chileno ha recibido con honda satisfacción el castigo a dos de los autores materiales e intelectuales que participaron en el crimen del que fuera Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno del doctor Salvador Allende, Orlando Letelier. El general Manuel Contreras y el brigadier Pedro Espinoza, conocidos sicarios del tiranuelo Augusto Pinochet, fueron condenados, en un fallo inapelable, por la Corte Suprema de Justicia de Chile, a largos años de prisión. Concluye así una fase de otras investigaciones que deberán continuar, ya que los autores de otros cientos de crímenes más deberán también recibir su castigo algún día, pero prende de nuevo la fe perdida de todo un pueblo en una justicia que se impuso veinte años después de que se produjo el asesinato del excanciller Letelier, Aquí en Costa Rica, el 30 de mayo de 1984, hace 11 años, una bomba terminó con las vidas valiosas de dos camarógrafos, una periodista norteamericana y dejó a muchos otros horri.
blemente mutilados, al efectuarse una conferencia de prensa a la que había convocado el dirigente revolucionario nicaragüense, Edén Pastora, en La Penca. Desde entonces se han agotado todos los medios legales habidos y por haber y realizados las más fundamentadas gestiones a nivel internacional para lograr el castigo de los autores intelectuales y materiales de aquel espantoso crimen, sin que a la fecha se haya logrado nada en concreto. En mi criterio, guardando las proporciones, el éxito alcanzado en las investigaciones del crimen del excanciller Letelier y el fracaso de las realizadas con el de La Penca, se ha debido a que el primero tuvo lugar en el centro de Washington, lo que resultaba muy difícil de tapar para las altas autoridades del Pentágono que había sostenido al régimen de Pinochet, y a que el segundo se realizó urdido y ejecutado por agentes de la CIA, como ha quedado demostrado en las investigaciones que se han efectuado hasta ahora, en un lugar perdido de las selvas tico nicaragüenses. Pero como ha sucedido en Chile, en Costa Rica, algunos jueces que honran el Poder Judicial, venciendo todas las dificultades y problemas que los fuertes intereses que se oponen a la investigación les han interpuesto en el camino, han sellado su entereza moral en los expedientes que han tramitado sobre el asunto, para que con base en ellos, quienes exigimos justicia al respecto, tengamos suficientes fundamentos para continuar en nuestra lucha. Esos jueces, que merecen ser destacados con letras brillantes, han sido, entre otros, los doctores Fernando Cruz y José María Tijerino y los licenciados Jorge Chavarría y Jor ge Chacón Laurito. Sobre esas interrogantes que han dejado señaladas en forma valiente, esperamos que algún día, como ha sucedido en Chile, tengamos las respuestas correspondientes. Algunas de ellas, que improvisamos en forma empírica, deseamos llevarlas al conocimiento de los lectores con la esperanza de que a partir de este momento, sea todo el pueblo costarricense el que colabore en esta empresa de rescate de la dignidad nacional. Quién o quiénes planearon en Washington el asesinato de Edén Pastora, por oponerse este a la invasión de Nicaragua que planeaba hacer el Gobierno de los Estados Unidos para terminar con los sandinistas? Cuál o cuáles funcionarios del Gobierno de Luis Alberto Monge presionaron a Pastora, quien se paseaba entonces por las calles de San José a la vista de todo el mundo, para que realizara una conferencia de prensa en las márgenes del río San Juan, en las primeras horas de la noche y bajo la mayor cautela? Por cuáles razones, el presidente Monge, probablemente enterado de todos estos preparativos, partió la noche anterior del crimen hacia Europa? Por qué motivo, conforme se estableció en la investigación levantada por el Ministerio Público, se permitía el pago ilícito de sobresueldos con fondos del Gobierno de los Estados Unidos a funcionarios de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y del Organismo de Investigación Criminal (OIJ. 5:¿Por cuál razón altas autoridades judiciales permitieron que funcionarios norteamericanos retiraran el detonador de la espantosa bomba colocada en la vieja casona de La Penca?
6:¿Cuáles autoridades costarricenses colaboraron para que el autor del atentado, un falso periodista que se hacía llamar Per Anker Hansen. huyera del país? Cuál o cuáles autoridades ticas colaboraron para que el famoso John Hull huyera de Costa Rica después de haber sido enjuiciado por nuestros tribunales? qué razones se ha debido que nuestros representantes diplomáticos destacados en Washington no hayan puesto mayor empeño en la recopilación de datos e informes que nuestras autoridades judiciales les han solicitado? Por qué se ha guardado silencio ante la grave y valiente denuncia que hizo el fiscal Chavarría cuando señaló que es reprochable que un país extranjero intervenga en uno de los poderes del Estado. 10:¿Por cuáles motivos aún no se ha discutido en la Asamblea Legislativa el informe que rindió la Comisión que investigó el llamado caso de La Penca?
JOSÉ CORDERO CROCERI En los Estados Unidos estoy seguro de que ningún escolar, y menos un periodista, confunde a John Adams con John Quincy Adams. si un periodista los confunde, a algún nivel lo corrigen y la barbaridad no se imprime.
Uno con Fernández y otro con Rafael (aunque es fama que sus contemporáneos se limitaron a llamar a ambos Juan y Juanito Mora. Uno sin barba y otro con ella. Uno maestro de escuela y otro comerciante y cafetalero. Uno el primero y otro el héroe. No es concebible que se les confunda, ni que se salga de la escuela confundiéndolos, ni que se ingrese a un periódico confundiéndolos. El periodista, antes de informar, debe estar informado; el periodista debe conocer a fondo sus fuentes; la fuente principal del periodista costarricense es Costa Rica. Uno podía pasar el asunto, admitiendo que se trata de un lapsus. Pero sucede que el error lo cometen continuamente, un día unos y otro día otros, de suerte que cabe suponer (horror de horrores) que los costarricenses en general ignoran la diferencia que existe entre nuestro primer gobernante y el héroe que expulsó a los filibusteros de Walker de nuestro territorio.
Tiempo de apariencias Son cosas elementales. Recuerdo siempre lo que aquel maestro y espejo de periodistas que fue José Marín Cañas solía decir a sus alumnos: el periodista debe saber la diferencia que hay entre la Novena Sinfonía de Beethoven y la Corte Suprema de Justicia.
Una vez, hace de esto alrededor de nueve años y perdónenme ustedes si ya se los he contado propuse a mis estudiantes de periodismo que hicieran una lista de los gobernantes de Costa Rica, comenzando con Oscar Arias y hacia atrás. De 17 estudiantes, sólo llegaron hasta Mario Echandi.
Trato de no creer que todo tiempo pasado haya sido mejor. el diálogo tiene sentido cuando existe esa diversidad de opcioYa sé que esas milindradas no convienen a la imagen. Por nes; entonces sí vale la pena, porque es constructivo, buscar que ahora volver los ojos a la historia es cosa de retrógrados. los espacios de coincidencia. De otra manera tan solo se trata En cambio, para estar con los tiempos, hay que deglutirse los de un puro monólogo; el del que se complace con escucharse a elefantes de la globalización, y encumbrarse en los sopores del sí mismo. En esta Costa Rica de la globalización posmodernislibrecambismo a ultranza. Pero a veces no puedo evitarlo; al ta, en cambio, pocos están dispuestos a poner en claro cómo go me dice que ciertos tiempos pasados sí fueron mejores. Hoy piensan. Podría ser, acaso, porque simplemente no piensan.
día, cualquier individuo inclusive de las más escasas y esmi Por ejemplo, el caso, socialmente tan prestigiado, de los técrriadas luces llega a los puestos más encumbrados. Y, lo que nicos. Estos usualmente dominan las técnicas, y hasta quizá es peor, cree que el hábito que de momento viste, le provee la lo hagan de forma impecable.
materia gris que Dios le negó. En días recientes he tenido que Pero pensar, lo que se dice pensar. ya eso es otra cosa. Ponarmarme de paciencia frente a un caso patológico de ese tipo. gamos por caso ciertos extensos artículos acerca de si el increEl hombre, envalentonado por la posición que le tocó en suer mento en los encajes implica una disminución en la disponite (iy vaya suerte. ocupar, me agrede vociferándome que mi bilidad de crédito y un incremento en las tasas de interés. Es jefe actual es un viejo retrógrado. Viejo sí, y en buena hora técnica pura, que puede aplicarse con más o menos destreza.
llegue a serlo mucho más. Le sobra la lucidez que el otro jamás pero poco, si es que algo, tiene que ver con la vida. Por tanto tendrá. Sal salazón es poco que los sustitutos sean estos. no se ocupa de la diversidad y riqueza de esta; por tanto, no es Desde luego, las cosas se reciben según de quien vengan. Y, más que, a lo sumo, una forma devaluada del pensamiento. Pordesde luego, la Tierra sigue siendo plana para quienes imagi que cuando se trata de la vida digamos la del campesino emnan que creerla redonda es retrógrado.
pobrecido o la de la mujer de una barriada capitalina. no soClaro, el asunto no tendría más importancia que la estric lo es necesario pensar, sobre todo, y aunque suene redundantamente personal, si no fuera porque, proviniendo de una en te, jes necesario vivir! Pero la plasticada no vive la vida, como cumbrada figura. viene a ser una manifestación notable de lo hace el común de los mortales de la calle. Por eso, la plastialgo que está carcomiendo esta sociedad nuestra. El culto a la cada manejaría las cosas de maravilla, si el mundo fuera el de apariencia, tras el que se esconde el culto a la estupidez. No la los modelos. Por ejemplo, los modelos metafísicos de los ecoimaginación al poder. sí, en cambio, la plasticada (o, alterna nomistas neoliberales. Un problema es que a la realidad la tietivamente, la estulticia) al poder.
ne sin cuidado la metafisica; otro más, y todavía peor, es que Veo la película Belle Epoque. y, por contraste, me resul esa plasticada tecnócrata quiere creer lo contrario o, lo que es ta ilustrativa acerca de algunos de los aspectos de esta situa aún más grave, pretende forzar la realidad para engavetarla ción. No discuto sobre sus calidades artísticas, pero sí destaco dentro de su modelo.
la España del decenio de 1930 que nos dibuja. Aunque no falta Prelados católicos metidos a justificadores de barbaridades.
ra el baboso que no sabía dónde estaba parado (la estupidez es Organizaciones de agricultores que andan promoviendo la venasunto de todas las épocas. en cambio no escaseaban quienes ta del patrimonio nacional. Todo paradójico, confuso, decadensí eran capaces de asumir una opción ante la vida; unos repu te. Pero no ignoro que, aunque casi asfixiados, aún hay homblicanos, otros clericales.
De acuerdo que las posiciones ex bres y mujeres valiosos. Los del ICE, por ejemplo. el propio cluyentes y extremas nunca han sido una buena manera de presidente Figueres cuando ha sabido escuchar su clamor.
construir la felicidad humana. Pero el diálogo no impide no debería impedir la existencia de posiciones diferentes. Es más, LUIS PAULINO VARGAS SOLIS Esas informaciones, esos datos, por lo general sólo nos interesan a Juan José Sobrado, a Victor Buján, a Francisco Antonio Pacheco y a mí, pero dicen mucho, no sólo sobre el estado del periodismo, sino también sobre el estado de la educación. sea, sobre el Estado costarricense (Estado de Derecho según proclaman algunos, Estado de Desalfabetización progresiva según estimamos otros, los menos. Recuerdan ustedes cuando a una estudiante universitaria, candidata a Miss Costa Rica o a otro missazgo, le preguntaron sobre la persona de Juan Santamaría y se quejó de que le hicieran preguntas tan difíciles? Era fácil dilucidar que no era culpa de ella, y que para triunfar en un concurso de belleza no es menester manejar informaciones básicas. Claro, los estudiantes de hoy aprenden mucho en las clases de historia (perdón, quise decir estudios sociales) sobre una cosa que en clase llaman el enclave bananero, y presumo que ahora, también, sobre el genocidio que diz cometieron aquí nuestros tatarabuelos españoles. Como decían los imperialistas del siglo pasado, Such is Life in the Tropics.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

    ImperialismInvasionSandinismSpain
    Notas

    Este documento no posee notas.