Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
28 DE MAYO 1988 Nº 971 La oca azulada de las nieves APRENDAMOS Asesor: Lic. Jose Rodolfo Arce Diseño: Willie Vargas Mosquera La República Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
El pálido sol, alzándose aquella mañana sobre el inmenso cenagal, iluminó un espectáculo excepcional: millares de grandes alas vibraban en el cielo, con un tenebroso ruido de plumas. Grandes pájaros se agitaban en todas direcciones, hasta el lejano horizonte; se posaban sobre el agua, aterrizaban entre la vegetación palustre y se reunían en bandadas, volando sin meta fija. Estaba cercana la época de las grandes migraciones y las ocas azuladas de las nieves se preparaban para abandonar las zonas de la tundra ártica, hacia tierras del Sur, más hospitalarias, donde pasar el invierno, ya que en poco tiempo todos los grandes espejos de agua que les habían ofrecido generosamente el alimento para varios meses, se iban a convertir en una rígida capa de hielo, en una fría superficie brillante. Después, la nieve cubriría hasta las últimas hierbas palustres, las que les gustan tanto a las ocas, y no quedaría nada para comer. Por consiguiente, no pueden quedarse, deben obedecer a su instinto y partir en vuelo, por las rutas milenarias senaladas por sus antepasados, para el largo viaje anual. Sólo alguna oca, nacida tardíamente y sin plumas todavía en las alas, tendrá que quedarse: si no sabe volar. Cómo podrá seguir a la gran bandada en su altísimo vuelo? Por eso, las ocas abandonan a las nacidas tardíamente. Adiós, pequeña oca de plumaje amarillo, eres muy desafortunada por haber nacido tan tarde.
ad ulli باع الا (ام WA CONTUNTOS elle ELDES La oca azulada de las nieves vive en los cenagales de las regiones septentrionales, y emigra al Sur durante la estación fría. Las parejas son muy cariñosas. Construyen sus nidos entre la hierba y cuidan, sin descanso, de los huevos, que la hembra pone de dos a seis en cada nidada. Las ocas azules son ágiles caminantes, perfectas nadadoras y su vuelo es potente y seguro; para emigrar siguen rutas altísimas.
DEALS 68 16 APRENDAMOS
Este documento no posee notas.