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I. CT INSTITUTO COSTARRICENSE DE TURISMO Delicadas manos dan forma a bellas tinajas, vasijas, ocarinas y otros objetos de cerámica relacionada con la que muchos años atrás hicieron nuestros indios chorotegas. Por lo general, son las mujeres de la comunidad de Guaitil, las que dan forma a esas bellas creaciones de arena y arcilla.
Un pequeño pueblo a sólo 12 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz, provincia de Guanacaste, se dedica tiempo completo a la elaboración de artesanías, las que luego venden al turista que pasa por su comunidad. Muchas se exhiben en las terrazas de sus casas, otras en los corredores y algunos artesanos han construido sitios más apropiados, simulando antiguas chozas de indios, para ofrecer este producto.
Los niños no están ajenos a esta actividad, que se ha heredado de generación en generación.
Ellos reciben lecciones en su escuela sobre el arte de confeccionar vasijas, ocarinas, jarras, platones colgantes, tinajas, jaguares, floreros y tortugas, las que luego aprenden a decorar con tintas naturales.
Pareciera, a simple vista, que el proceso para confeccionar esta artesanía es sencillo; pero, la técnica, la habilidad y el conocimiento, son herramientas indispensables para dar vida a estas figuras.
Todo se inicia cuando se pasa la arcilla por un pilón para que quede hecha polvo.
Luego, la arcilla se mezcla con la arena y se depositan en un saco que patean constantemente. Se deja aproximadamente ocho días para que se pudra. comenta la señora Campos Chavarría.
Posteriormente, GUAITIL, EL MUNDO DE LA ARTESANIA CHOROTEGA Aproximadamente 40 familias se dedican a la confección de artesanía chorotega en la comunidad de Guaitil, la que luego venden a precios módicos el barro que se forma es de color gris oscuro, se guarda en bolsa plástica para que no endurezca.
Se toma un poco de este material y se le echa arena y se «amasa. Moviendo poco a poco el barro con las manos se forma una especie de plasticina, con el cual se empieza a realizar la vasija. Sobre un torno y un poco de barro, las diestras manos van moldeando los objetos, y, con la ayuda de tusa, se da el acabado fino a la textura del barro.
Poco a poco, aquella fría masa cobra vida al apreciarse una hermosa tinaja que aún debe pasar por otras etapas: antes de que el barro se someta a altas temperaturas en un horno sencillo, la tinaja debe ser decorada con tintas naturales que llaman «curioles. Una montaña provee a estos artesanos de una tierra de la cual se obtienen los colores rojo y negro, principalmente.
El «curiol» se muele, se remoja y luego, en una tela como la manta, se cuela. Una vez que se decoran los objetos, se ponen en hornos hechos con ladrillos y tejas para dejar que la leña los «cocine» a una temperatura de 500 Aproximadamente 40 familias se dedican a la artesanía y sus ingresos básicamente provienen de la venta de su creaciones. Muchos visitantes, después de vacacionar en alguna de las bellas playas de Guanacaste, pasan por este pueblo para adquirir muestras de esta herencia cultural.
Los precios oscilan entre los 300 y 000.
También si lo prefiere puede dejar encargado algún artículo si no consigue el que anda buscando. 0 BAOBRO un pun Diestras manos dan forma a una vasija de arena y arcilla, que luego venden en la comunidad de Guaita.
BIBLIOTECA NACIONAL LE CHEMICALES 12. 20 idad de అక Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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