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TMiercoles 25 de Agosto de 1993 LA REPUBLICAT21A Opinión propósito de libertad Desde que se inició en Costa Rica la práctica de las ideas hoy en boga, se hizo costumbre diaria hablar de libertad.
Hay libertad, se dice, cuando las personas pueden hacer lo que desean. y por lo tanto, no tienen que vencer los obstáculos impuestos por un Estado omnipotente y cerrado. Hay libertad, se agrega, cuando los individuos pueden desarrollar las acciones que quieran, sin enfrentar circunstancias que les impidan moverse y actuar a lo que se les venga a la mente. Hay libertad, en fin, cuando cada quien es capaz de ser lo que aspira y de lograr lo que pretende.
Se es libre si no se está atado a tradiciones y cuando nadie nos limita en nuestros afanes. La libertad que se busca es una que nos permita estar libres de regionalismos, nacionalismos, libres de valores que nos imponen responsabilidad social.
Esa libertad da poder absoluto a los que ya tenían un poder relativo, quita obstáculos que impliquen el respeto a la libertad de los demás, especialmente si estos no tienen la posibilidad de moverse tan libremente como lo hacen los poderosos. Quien es dueño del arma, piensa que puede usarla en su propio beneficio y provecho, aunque de su uso se deriven daños irreparables para quienes están desarmados y son víctimas del poderoso. Ser libre quiere decir entonces, que no permitimos que nadie nos li.
mite nuestra capacidad para actuar de acuerdo con lo que nos convenga. No pueden los demás organizarse para limitar mi libertad. Es un imperativo de la organización social el garantizarle al que es libre. que los demás no puedan organizar un Estado que vele por una libertad para todos, libertad que haga posible el que impere la justicia.
La libertad de los poderosos limita la acción de los dominados.
Se trata pues de una libertad liberticida, esclavista y que solo pueden tenerla los que poseen el poder de limitar la libertad de las mayorías.
Quienes así piensan y actúan, se oponen a que dos o más personas practiquen la posibilidad de unir esfuerzos para luchar, piensan de esa manera y abogan porque la ley impida la organizaCHISRODRIGO CARAZO ODIO PORROción social.
TEOS Al poner en práctica estos tan interesantes conceptos de libertad, sus defensores se esfuerzan por limitar el poder que se deriva de lo social y se empeñan en centralizar a su favor el poderío CALBERT que emana de lo económico.
Yo creo en otra clase de libertad. La que nos sirve a todos. La que surge de quien tiene las posibilidades y la voluntad de pensar. Ese tema de la elección de diputados y seLa libertad en que yo creo se fundamenta en el uso adecuado lección de candidatos no pierde actualidad.
de nuestros propios valores, los que desarrollan nuestro ser inteEstá siempre en el candelero, aunque sólo se rior y nos hacen capaces de esforzarnos para exacerbe cuando los partidos grandes cele bran sus asambleas nacionales (en los partiluchar con hidalguía por el triunfo de la justidos pequeños no hay más dedo que el dedo y cia.
es natural. La libertad por la que abogo es la que me permite ser hombre y comprometerme con lo Lei con enorme interés el artículo que soque deseo porque persigo lo que creo. Pienso bre el particular escribió ayer en esta págique seré verdaderamente libre cuando sea cana don Carlos Murillo Zamora. Es un aporte valioso a ese debate que yo quisiera permapaz de vencer las condiciones externas. esas que nos rodean y siempre pretenden atarnosnente, suculento y desprovisto de hachas afilables.
sean ellas agradables o adversas. Creo que ser libre es ser yo mismo y con ello tener la capa Debemos distinguir, sin embargo, dentro cidad de actuar con base en mi propia esencia. de la discusión, dos situaciones distintas: la Cuando me siento libre pienso, también, elección misma de los diputados, y la selecque muchas veces no podré dominar las circión de los candidatos.
cunstancias que me rodean. Si actúo con base Lo que está exacerbado ahora es la selecen mi propia esencia, seré inmune ante tales ción de los candidatos, y de esa hablaré hoy.
circunstancias, por el hecho de ser interna y es que resulta que en algunos círculos ha auténticamente libre. Siento asimismo que tal prendido la idea de que el resultar uno escoautenticidad en mi concepto de libertad me ha gido como miembro de la Asamblea Naciorá independiente, luchador por lo que creo, innal de su partido, automáticamente lo conLa Repiolica Jorge MA vencible aunque no logre en el corto plazo las vierte en el ungido como candidato a diputametas que persigo.
do, si el cantón donde reside tiene suficiente Creo, además, que si soy verdaderamente libre y no defiendo la población como para tener puesto elegible en la papeleta. Esta es, de su peso se cae. libertad egoista, mi afán de lograr una libertad para todos estauna falacia.
rá siempre vivo. Por ello, tal libertad será inspiración constante que se lleva a una lucha sin fin, cuyos logros jamás se medirán en Una falacia, porque todo el proceso de lo material, ni en la colección de honores, sino en la profunda se asambleas que se inicia en las de distrito, esguridad de que la libertad en que creo es una que nos corresponde tá concebido por el Código Electoral y por a todos y no, esa libertad limitada y absurda que hoy está de los estatutos de los partidos políticos, como moda. Con espíritu gregario veo a los demás como hermanos meun mecanismo para la elección de delegados a la Asamblea Nacional del partido respectirecedores de lo que deseo y con sentido cristiano siento que lo que vo, no como un procedimiento para selecciotodos merecen es aquello a lo que yo aspiro. Sé que muchos no nar candidatos a diputados, según lo sostie.
tendrán posibilidades de obtener lo que quieren si es que han de ne últimamente cierta escuela de pensaluchar solos y por ello creo en una organización social y política, miento. Se les escoge para que elijan, no paEstado, capaz de sembrar justicia y libertad para todos.
ra que sean electos.
Claro está que el aspirante a diputado que logra un asiento en la Asamblea Nacional de su partido lleva caballo por decirlo así, frente a su competidor que no lo obtuvo.
BIBLIOTECA Pero ese competidor también tiene derecho a someter su nombre y la Asamblea a escoARTURO USLAR PIETRI NACIONAL ger entre los dos. Si el ganador de las distri.
tales pierde esa votación, no es motivo de Algunos eruditos han hecho el minucioso estudio semántico de bronca, ni de resentimiento, y menos, prela evolución de la palabra pueblo y de las distintas significaciones texto para que la prensa lo carbonée.
que ha adquirido a lo largo de la historia de los dos últimos siglos. Es natural e inevitable, que el candidato Una frase como aquella casi sacramental con que comienza la De a la Presidencia de la República tenga inclaración de Independencia de los Estados Unidos, que dice literal fluencia sobre la Asamblea Nacional de su mente: Nosotros, el pueblo. resulta un nudo de contradicciones se partido. Lo extravagante sería que no la tumánticas casi insolubles. Quiénes son y hasta dónde existe en la viera. Puesto ese candidato a analizar un realidad ese Nosotros, el pueblo. y frente a quiénes se afirma y número de aspirantes a determinada curul, hasta dónde no constituye una contradicción flagrante. Quién es el es natural que se despierte en él una preferencia por alguno, y tonto sería si no la expueblo y quién puede hablar, cualquiera que sea su número, como presara en la Asamblea. Todo esto es un prosi fuera el pueblo? Por definición el pueblo es heterogéneo, mezclaceso lógico, que algunos quieren presentar do, contradictorio y, aun con las modernas técnicas de sondeos de como anti democrático. pero sin definir si opinión, se pone de manifiesto la imposibilidad de que comparta lo democrático sería pongo por ejemplo nunca una opinión unánime sobre ningún tema.
que un candidato como don Miguel Angel Muchos son los conceptos y palabras de esta retórica política en Rodríguez se hiciera de la vista gorda y percrisis que van a sobrevivir, en una lenta agonía de pérdida continua mitiera que se le infiltrase un socialdemode significación. La idea de proletariado, el concepto mismo de clacrata en la nómina de candidatos de su parses sociales, tendrán que sufrir las consecuencias de la crisis del tido, o don José María Figueres la infiltración de un neo liberal que alegue haber gaproyecto socialista. Ya resulta más que atrevido invocar hoy connado distritales. En todo caso, y para que se ceptos que hasta ayer parecieron tener una aceptación extendida covea que las cosas no son como las están pinmo, por ejemplo, el sentido de la historia. que sirvió de base y extando, me consta que José María Figueres presión a grandes movimientos ideológicos y políticos que domina perdió tres peleas en la reciente Asamblea ron la escena de nuestro siglo. Era el reflejo de la concepción deter del PLN; lo cual compensa los tres escándaminista, llevada a su extremo por Marx, de que la historia está do los que le han hecho por las tres que ganó.
minada por mecanismos superiores e inexorables que la hacen preLos conflictos que esta situación ha provisible y fatal. Hoy, por el contrario, se llega a hablar, no sin mucha ducido y producirá en el futuro si no hay ligereza, del fin de la historia. Bastaría detenerse un momento a re flexionar sobre lo que hoy puede significar un concepto tan poderocambios, podrían, a todas luces, resolverse de previo con sólo que incluyéramos en so hasta ayer como el de Revolución Mundial. Quiénes y cómo nuestra legislación la cláusula de que aqui serían los revolucionarios de hoy, los parteros de la historia, que se ha hablado antes, que les ha servido a creían ciegamente servir a un devenir inalterable de la sociedad? Uruguay y a Honduras: que todos los aspiTendrá que nacer lentamente, como consecuencia de los grandes rantes de cada partido puedan inscribir sus cambios políticos y filosóficos que han ocurrido en el mundo, una candidaturas sin distritales ni convencionueva retórica política, que seguramente será muy distinta de la nes, y que sea el pueblo el que decida entr ellos el día de las elecciones. Hasta má que ha dominado en estos tiempos y de la que ni siquiera podemos rato resultaría. Continuare mañana.
todavia vislumbrar el contenido. La retórica política a El fin de la Guerra Fría ha tenido entre sus consecuencias importantes y numerosas la de acabar con la poderosa retórica política que dominó el pensamiento de Occidente, por lo menos desde fines del siglo XVIII. Las palabras y los conceptos mismos que han servido durante tanto tiempo para conocer y explicar el juego de las fuerzas políticas y sociales han sufrido por este hecho un gran cambio que habrá de tener poderosos efectos y cuya importancia todavía no podemos apreciar. Por cierta fuerza de inercia se guimos empleando un vocabulario que ya no corresponde a la realidad y al que, sin embargo, no tenemos y no tendremos seguramente por mucho tiempo con que sustituir.
Podría hacerse un somero examen de algunos de esos conceptos para darse cuenta de la magnitud en que han resultado afectados por el cambio del escenario político. Bastaría reflexionar un momento lo que, en la inmensa crisis ideológica que vive el mundo, pueden significar realmente palabras como derecha e izquierda. que durante tanto tiempo parecieron designar con toda la precisión deseable el escenario político de las asambleas deliberantes y de los países mismos. Grandes partidos históricos en Francia, en Italia y en otros países han llegado al extremo de cambiar de nombre, en un esfuerzo de ajustarse a las nuevas realidades de la historia. Fuera de la sobrevivencia histórica, que sin duda durará algún tiempo, de los grupos políticos que representaron esas denominaciones, resulta muy difícil tratar de restablecer aquella línea tajante que hasta ayer parecía dividir con toda precisión la llamada izquierda de la llamada derecha. La crisis de las ideologías, que está lejos de haber concluido, ha afectado profundamente todo ese juego de valores, a la sombra del cual se desarrolló el debate político desde el siglo XIX y que tanta importancia llegó a revestir, hasta el punto de confundirse con la realidad misma.
Buena muestra de ello lo constituyen los extremos a que ha llegado la escena política de la antigua Unión Soviética, en la que hoy vemos calificar como reaccionarios y conservadores a los antiguos comunistas.
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