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A 20AD LA REPUBLICA Lunes 27 de Setiembre de 1993 Editorial LA REPUBLICA FUNDADA EN 1950 PUBLICADA POR EDITORIAL LA RAZON, Integración centroamericana DIRECTOR: Rodrigo Fournier SUBDIRECTOR: Eduardo Amador JEFE DE REDACCION: Jesús Mora JEFE DE DISEÑO: Eduardo Sánchez PRESIDENTE EJECUTIVO: Alvaro Chaves VICEPRESIDENTE EJECUTIVO: José Manuel Gutiérrez GERENTE GENERAL: Martin Robles GERENTE DE MERCADEO VENTAS: Marcos Vásquez REFLEXIONES RODRIGO FOURNIER Sociedad y delincuencia En estos días hemos recordado las lecturas de hace muchos años sobre teoría del delito. Repasamos en la memoria la historia del pensamiento de los penalistas, el racionalismo del siglo XVIII, el biologismo de Lombroso, que en nuestros días han encontrado nuevas versiones en los estudios so bre la herencia, la influencia de la perspectiva sociológica en la explicación de las causas de la conducta delictiva. La sociedad es la culpable, no el delincuente, es la frase que esta corriente extendió por el mundo en el siglo XIX con Enrico Ferri a la cabeza. Como se ve, este razonamiento no es nuevo. Pero la teoría es un punto de partida, nada más. Todos sabemos que no vamos a cambiar las condiciones de miseria en que viven los jóve nes que deambulan sin hogar por nuestras calles, ni en un mes, ni en muchos años. Suponiendo que la sociedad encontrara el camino del bienestar general, que todavía busca en la oscuridad, queda el trabajo práctico de la regeneración individual de jóvenes como los Chapulines. No lo va a lograr don Luis Fishman de aquí al final de su período como Ministro. Es una larga y, a veces, frustrante tarea que requiere paciencia, sacrificio y una condición humana a prueba de decepciones. Un trabajo en el que, por otra parte, se desvelan muchas personas en este momento en entidades, públicas y privadas. No es necesario inventar nada. Fortalecer esas tareas, extenderlas, darles recursos, crear centros con nuevas filosofias de trabajo, que no sean, como muchas dependencias estatales que ahora existen, escuelas de crimen, esa es la función que el Estado debe cumplir, aunque no produzca votos. Que la sociedad es culpable de que exist gavillas de jó venes criminales, por supuesto que es cierto. También es culpable de la prostitución, de la explotación del trabajo del hombre por el hombre, de la corrupción política y no política y de muchas cosas más.
El principal tema de análisis de la próxima reunión de Presidentes del Istmo Centroamericano, será la revision y firma del proyecto de Protocolo al Tratado General de Integración Económica Centroamericana.
Nos complace conocer, por declaraciones del Señor Presidente de la República y del Ministro de la Pre: lencia, que los puntos de dive gencias entre nuestro Gobierno y de los países de la región se han venido reduciendo.
Parecie, a que el único punto por dilucidar se refiere al deseo de Costa Rica por realizar negociaciones bilaterales, cuando lo considere oportuno. En este tema, nuestra opinión es que nuestro país sea más flexible y acceda a coordinar más sus políticas comerciales con terceros países, como una manifestación de buena voluntad de contribuir con el desarrollo común de la región.
En nuestro editorial del 24 de junio de 1993, hacíamos una instancia vehemente a que el Gobierno costarricense hiciera todo el esfuerzo a su alcance para minimizar o eliminar sus diferencias con los gobiernos centroamericanos y definiera una política transparente y de largo plazo ante los países del istmo.
En esa oportunidad expresábamos, asimismo, que es superior una estrategia económica basada en un proceso de integración con una mayor apertura, que la simple integración al mercado mundial. Este tipo de estrategia económica es la que se viene consolidando a nivel internacional, con los esfuerzos integracionistas de Europa y los países del Pacífico Este con Japón a la cabeza y ahora con el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica.
En ese sentido, nos complace que las negociaciones entre los gobiernos de los países empiecen a fructificar y posibiliten la firma del protocolo referido. Felicitamos en este esfuerzo de acercar posiciones, a los representantes de las cámaras industriales de Centroamérica, unidos en el organismo regional denominado FECAICA, por sus iniciativas ante los señores Presidentes de la región.
No obstante, lo antes referido, desea mos destacar un tema central que deben alcanzar los países centroamericanos, luego de la firma del protocolo.
En el pasado, el proceso integracionista se basó en el excesivo proteccionismo al sector industrial. Ahora, en la década de 1990, la integración debe basarse en procesos de innovación tecnológica de las empresas de la región, que permita una mayor capacidad competitiva las mismas con las empresas extrarregionales.
La realización de procesos de innovación y de desarrollo de ventajas competitivas exige que los gobiernos de los países de la región desempeñen programas sólidos de reconversión productiva, de común acuerdo con representantes de los industriales y trabajadores, y no dejar que la oferta y la demanda, por sí mismas, determinen la especialización productiva de los países.
Esta es la lección que ha aprendido los Estados Unidos y ahora busca, mediante y una ley, promover una participación más activa de su gobierno federal en el desarrollo de tecnologías que le den un liderazgo industrial que viene perdiendo. Sere.
mos capaces los centroamericancos de reorientar nuestras estructuras productivas, de manera que las condiciones sociales se mejoren y podamos dar una vida más humana a los habitantes de nuestros países?
CON EL LECTOR MARIANA LEV Víctimas y barbarie APUNTES DE LALO DRAMA EN EMERGENCIA ADMISIÓN SI ESTO ES EMERGENCIA. CÓMO SERA LO QUE NO ES?
NO SÓLO USTED, VEA COMO TODOS ESTAMOS EN EMERGENCIA z LE DIERON CITA PARA DE HOY EN QUINCE 27. El asunto de Los Chapulines, como algunos otros temas que inquietan a la sociedad costarricense, debe analizarse con cuidado para no caer en actitudes oportunistas y superficiales, que son sumamente peligrosas en este y cualquier otro momento.
La existencia de bandas juveniles es un fenómeno creciente en las sociedades modernas, donde países como Estados Unidos reportan un incre.
mento alarmante en el porcentaje de asesinatos, robos y violaciones come tidos por adolescentes e incluso niños.
No todos los que se involucran en este tipo de organizaciones criminales son víctimas a su vez de abandono, abuso o maltrato en su infancia.
Hay muchos casos en los que simplemente priva el deseo de obtener bienes materiales fácilmente, tener reconocimiento en un determinado grupo, o el disfrute de la violencia, sin ningún cargo de conciencia.
Los Chapulines y otros grupos que deben seguramente existir en nuestra tan venida a menos democracia, no necesariamente están integrados en su totalidad por jóvenes victimatios de la sociedad; habrá de todo un poco, y si bien suena muy bonito el que se les dé una oportunidad de rehabilitación, esto debe hacerse con seriedad, estudiando a cada uno de los integrantes de esta banda.
No me refiero con esto a asumir, como han señalado algunos, la posición contraria del castigo sin miramientos, pero tampoco podemos caer en una actitud alcahueta y permisiva con quienes saben bien que están vio lando principios básicos de la vida en sociedad, robando e hiriendo a mansalva.
El tema de la violencia juvenil está en el tapete y pone en evidencia que nuestras sociedades de consumo y aun las excomunistas, ofrecen cada vez menos oportunidades a las generaciones venideras.
Pero de esta verdad a la justificación de la barbarie hay aún mucho camino por recorrer, y eso lo demuestran, permanentemente, otros miles de jóvenes que, en idénticas condiciones a las de Los Chapulines, no delinquen y se esfuerzan por abrirse un porvenir, en medio de tanta adversidad.
YO POR LO MENOS YA ESTOY ADMITIDA Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.