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2B GALERIA LA REPUBLICA. Domingo 24 de Octubre de 1993 GALERIA FAMILIAR La orientación adecuada de los padres que esperan un nuevo bebé resulta de gran ayuda para fomentar relaciones sanas entre los hermanos. uchas veces los padres subestiman a sus hijos pequeños. Piensan que éstos no son totalmente conscientes de lo que sucede en el entorno y que la conducta de los adultos no los afectará.
En ese sentido, los progenitores deben ser cuidadosos para evitar consecuencias como la rivalidad fraterna.
Este fenómeno se detecta por una característica común: el cambio de la conducta habitual en los niños.
Las diferencias algunas veces son muy explícitas, como el caso del niño que trata de hacerle daño a su hermano. En otras ocasiones, los cambios de conducta son más sutiles: el menor se pone más lloroso, quiere que lo alcen o no quiere dormir solo.
Otra manifestación mucho más grave es la conducta regresiva. El niño pretende ser un bebé de nuevo, quiere tomar biberón, dormir en cuna o utilizar chupeta.
Cuando los niños crecen, ambos compiten en una forma directa: en sus notas escolares, la destreza en los deportes, la música o los juegos. pesar de que la rivalidad entre hermanos no es un problema que amerite una consulta psicológica, si el cuadro es grave, los padres pueden asistir a una terapia de orientación y someter a sus hijos a un tratamiento psicoterapéutico.
Si este problema no se corrige a tiempo, la competencia entre los hermanos continuará durante toda su vida. En estos casos, se ha demostrado mayor rencor que siente el adulto no es contra su hermano, sino contra sus padres por haberlo tratado injustamente.
Si los padres de Silvia hubieran tomado suficien le todo el proceso de gestación y prepárelo para el tes precauciones, ahora no tendrían que dividir su nacimiento de su nuevo hermano.
tiempo entre atender al bebé y corregir la rivalidad Cuando el pequeño nazca, comparta con su otro que surgió entre sus hijos. Si no lo hacen, Silvia se hijo los cuidados del bebé. Procure que le ayude a rá una mujer que competirá el resto de su vida con vestirlo, a dormirlo, etc.
su hermano. Evite quitarle cosas al mayor para dárselas al menor, como en el caso de la cuna. Si esto es impo¿Cómo evitar la rivalidad sible, hágalo con tiempo para que el niño no sienta que su hermano le está robando sus pertenencias.
entre sus hijos. Utilice su ingenio para que su hijo reciba al nuevo hermano con gratitud. Por ejemplo, puede comprarle un regalo a su hijo mayor y entregárselo el día Haga partícipe al niño del embarazo. Explique del nacimiento del segundo.
que el Divida su tiempo entre ambos niños. Recuerde que el grande tiene tantas necesidades como el recién nacido.
FUENTE: Dra. Maritza Orlich. Psicóloga. Clínica San Agustín.
Modelos: Tatiana Valverde, Diana Brizuela y Juliana Esquivel Fotos: Adrián Flores De todo un poco Salsa auténtica a salsa de soya es fundamental en la cocina china. Ese líquido negro con un sabor picante, salado y al mismo tiempo dulce, fue inventado por monjes hace tres mil años.
Su popularidad se extendió por toda Asia y, debido a la demanda actual, se produce en masa utilizando productos químicos y maquinarias industriales. En China todavía existen pequeñas fábricas familiares que producen salsa de soya con un método tradicional.
La forma de preparar este producto se ha convertido en una tradición milenaria que se trasmite de padres a hijos.
La materia prima de este condimento son los frijoles negros.
Estos se hierven y se les agrega Aspergillus. un tipo de moho.
Se dejan fermentar varios días durante los cuales crece un hongo en forma de polvo.
Posteriormente, los frijoles se lavan y se secan. Se les agrega sal y se depositan en jarrones de cerámica, donde reposan seis meses bajo el sol.
Se exprimen y la salsa cruda resultante se mezcla con azúcar y anís. El último paso es hervir y filtrar la salsa. 原 OR Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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