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2B GALERIA LA REPUBLICA. Lunes de Enero de 1994 re GALERIA VIDA La rutina y el tedio a veces se separan con una línea muy fina.
Aprenda a diferenciarlas. ampoco hace esfuerzo alguno por salir y que la noche le llegue en un lugar poco frecuentado o novedosamente desconocido.
La persona que vive en el tedio, si alguna vez hace balance se da cuenta que en diez años ha usado la misma colonia, que cuando va al restaurante pide el plato que conoce desde años anteriores, sin experimentar nuevos sabores. si hace una fiesta el menú es invariable, como si perteneciera a un programa de computación Los rutinarios suelen resistirse a la innovación.
Compran todo del mismo color y se les ve siempre con la chaqueta celeste, en misa, en las fiestas, en el trabajo. aunque tengan varias en el guardarropa.
Al elegir una manera inflexible y compulsiva de ser se niegan a ver positivamente su trabajo.
Por esta razón, la psicóloga Monge recomienda frente al abuso de la rutina que las personas hagan innovaciones en su vida, para que generen nuevas ideas.
Pero tener una novedad cada día no debe ser tampoco una preocupación, explica la profesional, pues la persona puede descompensarse.
Lo oportuno es combinar, matizar las obligaciones con alguna actividad placentera. El ejemplo de un padre de familia que a la hora de la comida preguntaba siempre que se había hecho de nuevo ese día, dando oportunidad a sus hijos de hablar de una palabra nueva, de un nuevo amigo, de un lugar y experiencia diferentes, ilustra la sencillez con que puede darse la innovación y versatilidad en las personas.
ga motorizado, camine como lo hacían las gentes de antes, que encontraban reconfortante este paseo domiPóngale picante nical.
Sea imprevisible. Sorprenda a su pareja; sin motivo aparente invite a comer afuera, escoja un rincón roLa vida es bella si se sabe vivirla, pero si la encuen mántico o llévele un pequeño regalo.
tra aburrida póngale picante.
Si llevan muchos años de casados, cambie algunos Experimente una caminata en la mañana y verá co hábitos. Guarde las pijamas de siempre y póngase como ello le resultará novedoso, al recibir los primeros lores atrevidos. Dese permiso para hacer pequeñas loy tonificantes rayos de sol del día al aire libre.
curas.
Los domingos, si acostumbra ir a misa, no vaya a Si trabaja en una oficina cambie los adornos, la pola iglesia de su barrio, desplácese a otro, pero no lo ha sición de los muebles y haga lo mismo en su casa.
Pero mucho ojo, diferencie entre rutinas necesarias y actos tediosos. Haga lo que más le conviene para su bienestar Ilustraciones: RenéMargritte De todo un poco La guayaba ice la escritora Clara Inés de Olaya, en Frutas de América. Editorial Norma, que fue el olor de las guayabas lo que hizo que los españoles se creyeran en el Paraíso, cuando descubrieron esta porción del planeta que llamaron América.
El arbol estaba difundido en todo el continente y no se le conocía en otras latitudes del mundo.
En México, señala, los nativos le llamaban xalxocotl que quería decir fruta arenosa y en Perú, en lengua quechua le llamaban shuinto.
El árbol es de gran fertilidad, ya que nacen por doquier, al punto que los campesinos los cortaban por considerarlos mala yerba. dada su extensión, hecha a través de los pájaros y el ganado que llevaban la semilla por todas partes Los abuelos usaron también la madera de este árbol, ya que con él y a fuerza de hacha construían sillas y tauretes.
Con su madera se hacían también los lavaderos donde ponían las bateas para lavar ropa.
Pero su valor es también alimentario pues con la guayaba se hacen las jaleas y gran cantidad de dulces, bocadillos y hey lados.
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