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4C VENTANA: Domingo 30 de Enero de 1994 Elecciones 1994 LA PLAZA PUBLICA ALBERTO CAÑAS De Chisporroteos no de mis más antiguos recuerdos políticos, es el haber llegado, escolar todavía, un domingo de enero de 1932, a la plaza de Naranjo, y haber visto, en la esquina noreste, casi frente a la iglesia, una tribuna (un cubículo de madera, de unos dos metros de altura. con una tarima a tres escalones del suelo, subido en el cual un orador, con un antepecho poco más alto que su cintura, podía dirigirse al público y gesticular.
Desde la tribuna de que he hablado, un señor se dirigía, con voz tonante, a los naranjeños que salían de misa, la mayoría de los cuales se detuvieron frente a él para escucharle.
Eran las últimas semanas de una accidentada y verbalmente violenta campana política, en la cual se disputaban la presidencia don Ricardo Jiménez (por tercera vez. don Manuel Castro Quesada y don Carlos María Jiménez.
La tribuna estaba envuelta en telas del color del partido que postulaba a don Ricardo: azul, crema y rojo (el crema fue una argucia para acercarse a los prohibidos colores patrios. mi padre me explicó que el robusto y elegantemente trajeado caballero de hermosos bigotes blancos que se dirigía a los naranjeños excitándolos a votar por don Ricardo, era el ex presidente de la República don Julio Acosta.
Probablemente, a la misma hora y en innúmeras otras plazas públicas del país, otros oradores de los tres partidos en pugna, hacían lo mismo. Los altos personaRicardo Jiménez Oreamuno, tres veces presidente de Costa Rica.
jes políticos se distribuían cada domingo las cabeceras de cantón, y esa era la manera de hacer propaganda electoral di zan están lejos de serlo, y la verdad es siado impresionantes, venía el retoque: el recta.
que, convertidas en parques, ya quedan insertar caras pegadas con goma, en los No recuerdo, como es natural, ni una muy pocas plazas públicas en Costa Ri intersticios y sitios vacíos, el duplicar las palabra de las que pronunció don Julio ca.
fotografías mismas o partes de ellas, yera Acosta esa mañana, pero supongo que Aquella primitiva pero directa manera de ver a los partidos atareados en el ameexaltó las virtudes cívicas y antecedentes de hacer propaganda electoral en que de no rompecabezas de identificar rostros presidenciales de don Ricardo, a quien niño vi a Julio Acosta, evolucionó con los duplicados en las enormes panorámicas sus contrincantes (no es que un chiquillo años. en la funesta década de 1940 COque el adversario publicaba cada martes.
que no había cumplido 12 años lo supie bró nuevo estilo.
Después del 48, los partidos comprenra pero lo sé ahora. acusaban en todos Llegó la época de las movilizaciones dieron que las reuniones de plaza públilos tonos imaginables, de ser un instru masivas, de las concentraciones provin ca deberían servirles de termómetro, y mento de las llamadas compañías eléc ciales y nacionales, de los públicos am que era mejor sacar consecuencias de la tricas. un vendido en suma a la Bond bulantes transportados en autobús cada asistencia, en vez de engañarse a sí misShare.
domingo a escuchar los mismos discur mos (que no al prójimo) con públicos arHan pasado 62 años. Las reuniones sos, tan solo para que desde un tejado, tificios. Las fotografías de concentraciode plaza pública han cambiado mucho. los fotógrafos captaran vistas panorámi nes retocadas fue uno de los argumentos Ahora se llaman simplemente plazas pú cas de las gigantescas manifestaciones. que emplearon los culpables, para negar blicas aunque los sitios donde se reali Si las fotografías no resultaban dema la comisión del fraude masivo de 1944.
El abogado y periodista Alberto Cañas columnista de Chisporroteos. considera que, hablando de plazas públicas, el tiempo pasado fue mejor.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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