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2 Gentes y Paisajes. LA REPUBLICA. Jueves 27 de agosto de 1987.
La carne de nuestros animales silvestres ha sido en numerosas ocasiones la adición providencial en la mesa del campesino. En la escala de valores de estos animales, tenemos que ocupa el primer lugar.
Encuanto a su fama la carne del jabali. Según es aceptado comúnmente, ninguna otra se le iguala a su sabor delicioso. Siguiéndole en fama va el tepezcuinte. También.
Ocupa uno de los lugares destacadas la carne de pavón y la de pava, aunque esta última a nuestro juicio no es de las que se dejan comer fácilmente. Hay otros animaTIQUICOSAS y si no es poseyuendo unos dientes de primerta no hay manera de entrarle. Por eso la abuelita le dice al nieto cuando lo ve: Mira, hijito, ni gastés tiros con el jusil matando esos demonios animales porque yo sin dientes ya no les puedo dentrar; oh cunchunecos más duros por Dios. tiene razón la abuela. Cuesta mucho dar cuenta de ellos. Otro animal que ofrece una carne poco apetitosa terdérselas con estos animales (los jabalíes nelo del venado, es de presencia muy agraEs el cabro. Este bicho, hermano geson más feroces que los saínos. con sólo el dable pero su carne hay que meterla al fuego machete. Sin embargo varias horas para suavizarla. lo que cuesMuchos aseguran que sí lo han heta cogerlos. Corren como el viento y son más cho. Bueno, la verdad es que en este entiebelitres que una quinceañera. Bueno, rro la vela no es nuestra. Ahora escribamos algo acerca de Las dantas. Estos animales, que tie Se nos ha ido el papel hablando de anen el nombre oficial registrado qué lujo nimales salvajes sin llegar a lo que íbamos; como tapires. corresponden a nuestro ele vamos a tener que dejarlo para la próxima fante americano. Su carne no tiene nada de porque por hoy ya es bastante. Hasta la vissabrosa; hay que darle fuego horas enteras ta, pues por ahí. de su autenticidad no respondemos. También hemos oído decir Que muchos cazadores con sólo un machete conseguían matar los jabalíes.
Nosotros recordamos que hace unos años en una cacería los perros metieron en las bambas (raíces) de un árbol gigantesco a Una manada de saínos. Cuando los bichitos decidieron desalojar el árbol fue cosa digna de ver los apuros de todos los cazadores por quitarse el tiro y dejarles el campo libre a los saínos. De ahí que creemos muy difícil enles.
ya Así era la cosa Cuya carne es buena, pero no así la presencia física del bichito. Por esta razón es menos corriente que pasen a la sartén.
Entre éstos está la guatusa, que tienen el pelo largo y tieso, parecido al del saino pero color guatusa. o sea como el cobre: también el armado, que no deja de tener su olorcito ni su gusto peculiar, no muy agradable por cierto. El Armado no se desaprovecha en algunas regiones aun cuando tiene fama de cochino. parece que come culebras, sapos y cuanto animalejo se le pone al alcance. nosotros no nos consta, pero si los campesinos lo aseguran, así deber ser. Ellos en su larga vida de estar en contacto con todo lo que puebla nuestros campos son verdaderos maestros en conocer la vida ajena. Ahora hablemos del Saino. Este cerdo salvaje es parecido al jabali, de ahí que muchos lo confundan.
Pero en donde no se confunde es en la cazuela; efectivamente, su carne no es tan deliclosa como la de los otros chanchitos. Por Cierto que los jabalíes Viven en sociedad. es decir, siempre andan en manadas. Cuentan los viejos de antes que en aquelllos tiempos era cofriente encontrarse en nuestros bosques con manadas hasta de quinientos cerdos.
Estas manadas dejaban vedaderas trochas a su paso. Para poder matar algunos sin peligro Era necesario esperar a que pasara la manada para dispararles a los últimos, pues de hacerlo con los primeros se coTria el riesgo de que se plantaran alrededor del árbol en que estaba el cazador y terminaran por traérselo al suelo a punta de mordiscos al árbol. no es broma. Son cosa seria los colmillos de esos animales y las tarascadas cuando están heridos, se le crispa el pelo a cualesquiera viéndolos despedazando ramas y arbustos con sus poderosas mandibulas. esto no es cuento: nosotros lo hemos visto en alguna ocasión. Por ciento que Nos han contado, sin que sepamos qué hay de cierto en ello, que esas enormes manadas tenían rey. un jabalí pequeño y diferente en color a los otros. Este señor tenía completa autoridad sobre sus súbditos y si un cazador cometía la torpeza de matarlo era mejor que desde ese momento empezara a poner su alma en condiciones de pedir asilo en el cielo, porque la bendita manada de ahi no se movía hasta terminar con el asesino.
Bueno, éstas son historias que hemos oído Nº Cuando los barcos de Europa venían a América en el siglo anterior, poca carga traían para estos países, adonde llegaban con el fin de cargar café y otros productos agrícolas. Con el fin de estabilizar las embarcaciones, que debian darle la vuelta al Cabo de Hornos, en el extremo sur del continente, con fama esta parte del mar de bravia, cargaban con bloques de piedra labrada, especie de losetas, las bodegas de la naves; esto les daba peso y garantizaba la estabilidadd (algo similar deberían hacer con el colón. Pues bien nuestros carreteros iban al Puerto de Puntarenas a dejar café y como a la vuelta hacia el Valle Central poca cosa acarreaban, entonces recogían los bloques de piedra de manera que les pudiera servir, como en la fotogtafía, de pavimento para la entrada de las casas. Porque no otra cosa es la que usaron para arreglar la entrada de esta casa de Santa Ana. Ya lo ven. antaño. Así era la cosa!
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