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2B DOMINGO. LA REPUBLICA. Domingo 13 de agosto de 1989 SITE emperatriz, quizá semejaba más a ella en su vida desventurada que en la ficción de la pantalla. Sissi» se casó con Francisco José el 24 de abril de 1854, tenía 16 años, en la catedral de San Estéfano. Asilo cuenta el libro aparecido estos días en Italia. Isabel de Austria en las páginas del diario de Costantin Christomanos. edición cuidada por Verena Von Der Heyden Rynsch que trae a la luz las memorias del joven helénico, maestro de griego de Isabel de Austria.
El retrato de Winterhalter, reproducido en la tapa del libro, muestra a una mujer alta, delgada, con ojos luminosos, labios tensos en una especie de fría sonrisa, la nariz derecha y una gran masa de cabello constelado de diamantes que desciende en una trenza sobre la espalda, si bien el pintor quiso dar a los rasgos de Sissi un carácter clásico, no mintió en cuanto a su asombrosa belleza. Sin embargo, fue ésta la causa de una rara enfermedad que pronto la obsesionó. En otro de los libros aparecidos en Italia, Brigitte Hanann describe minuciosamente las torturas de la anorexia, el rechazo a la comida, un mal que acompañó a la emperatriz hasta sus últimos años.
El cuidado de su rostro y su cuerpo se convirtieron pronto para Sissi en una especie de delirio. Ayunos, ejercicios agotadores, cabalgatas larguísimas, lociones y cataplasmas ocupan los días de la emperatriz, que desatendía los compromisos oficiales y rara vez asistía a las comidas de familia. Durante tres horas al dia su doncella le cepillaba los largos cabellos, que después trenzaba de piedras preciosas, Cuando su belleza comenzó a decaer Sissi se volvió aún más misteriosa, logrando mantener en torno a sí una aureola de fascinación, paseaba casi cubierta por un quitasol y jamás salía sin llevar un gran abanico con el cual se cubría de las miradas curiosas, pero quizá su verdadera enfermedad fuera la melancolía. Yo voy siempre en busca de mi destino. Sé que en el día fijado nada podrá impedirme de encontrarlo, repetía a su joven maestro de griego durante los dilatados paseos en Schonbrunn o en el castillo de Miramar, o en la isla de Corfu. el destino en realidad reservaba un extraño final, digno de una diosa, la Emperatriz de Austria.
El 10 de setiembre de 1898, en Ginebra, un anarquista piamontés, Luigi Luccheni, que quería asesinar al pretendiente a la corona de Francia, descagó su violencia contra Sissi.
Luccheni clavó una larga aguja en el corazón de la emperatriz, que continuó caminando aun cien metros antes de caer muerta, con sólo una gota de sangre sobre el pecho.
Isabel de Austria, que había rechazado siempre el papel imperial que la vida le impuso, que había transformado su existencia en una leyenda aureolada de nostalgia, debió aceptar la última tiranía de su destino: morir como una emperatriz.
La verdadera historia de Emperatriz Sissi LGUNOS dicen que la había enloquecido una extraña enfermedad, otros, que su gran belleza la condujo al delirio, para los más era un ángel triste, predestinado a una extraña muerte. Sissi, la mítica Emperatriz de Austria, vuelve a ser tema de debate y discusión entre historiadores y literatos.
y Cuando a mediados de los años cincuenta el director austríaco Georg Marishka comenzó la trilogía de películas en que la espléndida Romy Schneider protagonizaba a Isabel Wittisbach, Emperatriz de Austria, el mundo redescubrió una de las leyendas más fascinantes de la Europa noble del siglo pasado.
Pero la verdadera historia de Sissi estaba muy lejos de ser aquel cuadro dulzón creado por el cine. Romy Schneider, parecida sólo en la extraordinaria belleza a la Algunos dicen que estaba loca Mujer de extraordinaria belleza Murió asesinada con una aguja Por Daniel Fermani de ANSA EL La espe lade: des servi ΕΙ prov 420 sobr ésto Biza editi tres en cad: Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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