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Lunes 13 de Abril de 1992. LA REPUBLICA 17A Debate ACTUALIDAD La democracia latinoamericana, precaria en muchos países, está en crisis. Venezuela y Perú se sacuden con violencia mientras en las demás naciones de esta convulsa región crecen la incertidumbre y el temor ante posibles retrocesos en esta dolorosa evolución. Mariana Lev.
CARLOS MURILLO ZAMORA Experto en Relaciones Internacionales ¿Remilitarización de América Latina?
part os recientes acontecimientos en Haití, Venezuela y Perú, y no menos el de los frias estadísticas señalan como de pobreza extrema.
El reciente Fusigolpe o autogolpe, según lo ha calificado la prensa internacional, como lo indica la misma publicación, expresa la opción autoritaria para tratar de ejercer algún tipo de gobierno y de orden en este país de miseria, corrupción, narcotráfico y violencia estructural. Además destaca que el factor determinante en la escogencia de una opción completamente autoritaria lo han sido las poderosas Fuerzas Armadas del Perú.
Otro factor que gira como determinante en todo este análisis es el papel que juega Sendero Luminoso. agrupación calificada de comunista en el artículo precitado. Nosotros hubiéramos deseado transcribirlo en todos sus extremos, porque ofrece un amplio enfoque de la problemática peruana y aporta datos y hechos de sumo interés y que, sin duda, son desconocidos para la mayoría de los lectores.
Por carencia de espacio preferimos limitarnos a la información que brinda sobre la mencionada organización terrorista en los términos siguientes: Este partido se refiere a Sendero se lanzó a la lucha armada en 1980, con el objetivo de destruir el Estado burgués proimperialista. y construir con base en comités de poder popular, la República Popular del Perú y la Nueva Democracia. Para lograr sus objetivos, señala más adelante, Sendero Luminoso se plantea desarrollar etapas en una guerra popular prolongada: Fase del campo a la ciudad Fase del equilibrio estratégico, o sea, avanzar para cercar las ciudades y afirmarse en posiciones urbanas. Fase del asalto al poder. Fase del aniquilamiento.
Luego se indica que Sendero ha declarado superada la primera etapa y dice encontrarse en la segunda, o sea la del equilibrio estratégico. esto se debe agrega el repunte en las acciones de violencia impulsadas por este grupo en Lima y por lo tanto en una escalada en su política de terror. quienes nos interesamos por los problemas que afectan a los demás hermanos latinoamericanos, nos ha llamado poderosamente la atención la brutalidad con que Sendero Luminoso dirige su acción de violencia contra las organizaciones populares, tal como ha sido el caso del reciente asesinato de la líder de Villa El Salvador, Maria Elena Moyano, a quien después de matarla de un tiro, los senderistas dinamitaron su cuerpo en presencia de sus hijos y de todos los veciy nos del barrio.
Por esta razón es importante, para concluir este breve resumen, transcribir lo que al respecto nos señala este interesantísimo trabajo del Centro de Estudios y Publicaciones de Alforja: Para los senderistas, la autogestión popular y las iniciativas de sobrevivencia son un colchón de la política genocida del Gobierno. que lo único que hace es retrasar la incorporación masiva a la lucha armada, y que si obtiene recursos de la cooperación internacional o de organismos no gubernamentales es una muestra de que son instancias de Penetración de la denominación imperialista. Así las cosas, miles de dirigentes populares de los barrios de Lima, se han convertido en víctimas potenciales de los atentados de Sendero.
La República Ana Cristina Dengo más relevantes, obligan a una profunda revisión de las bases en que se fundamentó el proceso de democratización en América Latina. Esa revisión debe producirse a la luz de la historia latinoamericana, del rol del militarismo en estas sociedades y de los cambios socioeconomicos en el subcontinente.
En los casos de Haiti, Venezuela y Perú nos encontramos un factor común: el respaldo popular a la acción de los militares, que bien puede alentar a otros ejércitos de la región a retomar el control directo del aparato estatal, que ejercieron durante décadas atrás. Ello nos lleva a cuestionar si en América Latina lo que ha habido es una democratización o un simple repliegue del militarismo que facilitó la celebración de elecciones y las sucesiones presidenciales entre civiles, siempre y cuando no afectaran los intereses castrenses, que ya no son, como en el pasado, necesariamente los mismos que los de la oligarquía o la burguesía. Por otra parte, hay un hecho innegable: durante los gobiernos encabezados por civiles no han mejorado las condiciones de vida de los grandes sectores populares; por el contrario, en la mayoría de los casos la población bajo la línea de pobreza aumento considerablemente y la brecha entre pobres y ricos se ensanchó. Este fenómeno tampoco ha sido analizado a profundidad para determinar sus causas, por lo que hay que preguntarse si el respaldo popular a las acciones de los militares no es más que una simple manifestación del descontento ante la incapacidad de los gobiernos civiles para satisfacer sus necesidades mínimas y una añoranza por la situación socioeconómica durante los regímenes militares.
Asimismo, hay que evaluar lo que se concibió como la democratización de América Latina y la subordinación de los ejércitos al poder civil, proclamada durante los años ochenta. Aquí es donde destaca el rol del militarismo en la región, cuyos rasgos contrastan con los del resto del mundo. Será acaso que la democratización fue vista sólo como celebración de elecciones?
Otro hecho innegable, como lo reconoció el presidente Bush para el caso norteamericano, es la acelerada decadencia de los políticos, fenómeno no solo propio de la región, como lo demuestran las recientes elecciones en Europa. El problema en nuestro caso es que la opción de sustitución no son otros civiles, sino los militares, y me temo que los latinoamericanos están dispuestos a recurrir a esa sustitución en su desesperación por subsistir y mejorar las condiciones de vida.
La situación requiere de un análisis inmediato por parte de todos los sectores. Los gobiernos civiles no pueden conformarse con que fueron electos por la voluntad popular y dormirse en los y laureles del triunfo de la democracia; ésta, como cualquier institución, requiere del constante fortalecimiento para su crecimiento y consolidación. Los partidos políticos necesitan revisar JOSÉ CORDERO CROCERI Periodista abogado Del Fujishock al Fusigolpe 1 acertado y sugestivo título de este comentario no es de nuestra cosecha. Hasta nuestras manos llegó la separata del boletín Entre Lineas. No.
92, de abril, editado por el Centro de Estudios y Publicaciones de Alforja, en donde se hace un acertado análisis de la crisis por la que atraviesa el pueblo peruano y de allí hemos tomado el término Fijishock que señala el momento en que el presidente Fujimori, en agosto de 1990, pone en práctica una serie de medidas neoliberales que, según se revela en la interesante publicación, hizo que en un mes más de cuatro millones de peruanos pasaran a engrosar las filas del sector de población al que las los militares al control directo del poder amparados en los esquemas cívico militares, entre otras cosas.
Ello nos hace cuestionarnos si es posible hablar de remilitarización o más bien de un nuevo despliegue del militarismo en América Latina. El tema da para mucho.
de sus esquemas para revertir el desfase que sufren.
Otros sectores, sobre todo académicos y gremiales, también deben revisar su rol y aporte, pues han dejado de mostrar el dinamismo y evolución de la época de auge del militarismo. Mientras tanto, como afirma Carlos Montaner, los militares son el sector pensante y con metas a largo plazo en Latinoamérica.
El caso peruano nos ofrece una lección, quizás igual o más abrumadora que la venezolana, pues refleja el deterioro del sistema partidista, la incapacidad de los civiles para actuar por sí solos en una situación tan compleja como la del Perú, y la disposición de sectores sociales para favorecer el retorno de Biblio: Las opiniones vertidas en los artículos de la página Debate son independientes de la linea editorial de este periódico y son responsabilidad exclusiva de sus autores.
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