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Lunes 11 de Mayo de 1992 LA REPUBLICA 17A Debate Bibliole cas ACTUALIDAD Coccion General Biblio!
HEMEROTECA El análisis de los dos primeros años de la Administración Calderón genera reacciones a favor y en contra de las políticas seguidas por el equipo de Gobierno. Mariana Lev ALEJANDRO SOTO ZUÑIGA Diputado PLN En estos dos años una paradoja, explicable solo por la ausencia de un compromiso con el hombre, el señor Presidente La República Jorge Ita intensivo para reactivar el aparato productivo nacional, a fin de incrementar sus niveles de productividad y su capacidad para competir exitosamente en el Mercado Mundial. Este propósito, en apariencia estrictamente económico tiene, en la realidad, efectos sociales de particular trascendencia.
Por una parte, el estímulo para nuevas inversiones productivas genera empleo y consecuentemente produce distribución de la riqueza por la vía de los salarios. Por otro lado, el incremento en los indices de productividad nacional, la incorporación de nuevas tecnologías para la producción, la modernización del sector agropecuario y su integración con la agroindustria, así como la eliminación de distorsiones originadas en el funcionamiento del sector público, deben dar como consecuencia más producción, a menor costo. Esto último redunda favorablemente en una mayor estabilidad y en el crecimiento de los salarios reales.
No obstante, el proceso de redistribución de la riqueza generada, a partir de la reactivación del aparato productivo, no es automático. De allí que una política salarial armoniosa con las capacidades de la economía y un sistema tributario equitativo y eficiente resulten indispensables para garantizar que la riqueza, fruto de este esfuerzo, habrá de ser compartida equitativamente por quienes contribuyeron a producirla.
Obviamente, que el mejor sistema distributivo lo constituyen los salarios. Sin embargo, este instrumento sería suficiente solo en sociedades de pleno empleo, cosa que hasta ahora no ha logrado ninguna economía. En virtud de ello, se hace necesaria la participación redistributiva que cumple el Estado mediante la captación de tributos y la prestación de servicios públicos.
Los servicios públicos de salud, educación, nutrición, agua potable, obras públicas y seguridad social, así como el subsidio a la construcción de viviendas, son expresiones de esa acción redistributiva del Estado. De hecho, esta es una de las principales funciones del Estado moderno y que debe ser cumplida de la manera más eficiente.
Precisamente, del curso de las discusiones sostenidas en la reunión de Santo Domingo, se infiere el acierto costarricense, al concebir su política de desarrollo social bajo conceptos globales sectoriales. En efecto, tal metodología de abordaje de la cuestión social es reconocida ahora como la que mejores frutos rinde en el largo plazo.
En Costa Rica, durante la presente Administración se avanza sustantivamente en la creación de condiciones estimulantes para la reactivación de nuestro aparato productivo. También se camina en el sentido de cumplir equitativa y eficientemente con la función redistributiva de la riqueza nacional.
Por otro lado, la definición política de focalizar el gasto social, para dirigirlo eficiente y efectivamente en auxilio de los sectores más deprimidos de la población, es un gran pago que se traducirá en un mejor cumplimiento de esa alta misión del Estado.
En todo caso, la mejor forma de alcanzar un desarrollo humano sostenible es mediante la incorporación de la mayor parte de la población a las actividades productivas. En este punto, cobra especial relevancia el esfuerzo que la presente Administración realiza para desarrollar un vigoroso programa de creación de microempresas y de capacitación de las personas que pasarán a formar parte del sector de pequeños empresarios. Sin duda, este programa de naturaleza económica, es uno de aquellos esfuerzos en donde más evidentes resultan sus beneficios sociales.
Costa Rica mantiene buenos niveles de desarrollo humano. Yo estoy convencido de que, luego del esfuerzo que estamos realizando para sanear las finanzas públicas, reactivar el aparato productivo, mejorar los temas de gasto y focalizar la inversión social, así como mediante la democratización de la economía y la creación de miles de microempresas, esos niveles de desarrollo humano se habrán consolidado y experimentarán sustantivas mejoras.
su Mensaje ante la Asmblea Legislativa, el Primero de Mayo de 1992, que mientras los nostálgicos del pasado solo se concentran obsesivamente en los costos del cambio, los constructores del futuro se concentran en las metas y en los frutos de la reforma y del cambio.
Comunicados quedamos los costarricenses que el hombre de carne y hueso no es el sujeto por beneficiar con las medidas económicas que, por lo demás, están provocando la explosión social en Caracas, Lima, Los Angeles y en la ciudad panameña de Colón.
Los que pensamos diferente al señor Presidente, creemos que todas las fuerzas políticas, sociales y económicas deben contribuir a definir una sociedad de la abundancia para todos y no de derroche para unos pocos.
Creemos en la superación del subdesarrolo al desarrollo, que no se alcanza solo con el crecimiento económico.
Creemos en la importancia de estimular el bienestar para las mayorías. diferencia de lo ocurrido en los años 80, todos los miembros de la sociedad deben llevar proporcionalmente sobre sus hombros el peso y los costos del cambio. Esto es justicia y equidad.
La fantasía no puede olvidar el presente. Los sueños del futuro no pueden soslayar la realidad económica, social y cultural de la Costa Rica de hoy, que muestra sig.
nos de agónico destino.
Los datos oficiales reflejan que el país ha sido sometido a enormes sacrificios en los dos últimos años, con la excusa de nuevos derroteros económicos. Este Gobierno ha recibido de los costarricenses, por la vía de impuestos, la mayor cantidad de dinero de nuestra historia: 107. 000 millones colones. Pero también es el Gobierno que más ha gastado: 131. 000 millones; así es que la reducción del déficit fiscal es tan solo una ilusión estadística.
En estos dos años, la inflación ha sido del 35. el poder adquisitivo del salario de los costarricenses disminuyó en un 25. Nuestra producción creció en un con lo que superamos solo a República Dominicana y a Haití y empatamos con Nicaragua, Honduras y Brasil.
Las cifras oficiales indican también que una de cada tres familias está en el nivel de pobreza; es decir 150. 000 costarricenses. La situación es más grave en el campo donde casi dos de cada tres familias hoy son pobres.
La salud del pueblo se deteriora: las enfermedades aumentan su incidencia, mientras el Estado acrecienta su deuda con la CCSS a 16. 000 millones de colones, obliga a esa institución a operar con un superávit de 600 millones de colones, limitando con ello medicamentos, equipo y obras de infraestructura.
El número de nombramientos de personal sin título en la educación pública causa enorme preocupación.
Volvieron a aparecer los niños descalzos en las escuelas.
El curso lectivo es de ciento treinta y dos días, y el programa de cómputo tropezó con la vanidad del señor Ministro de Educación.
Las estadísticas del Gobierno comprueban que los alimentos de la canasta básica aumentaron en promedio más del 50. los servicios públicos como la electricidad, el agua, el teléfono y el transporte, también aumentaron un 90 como promedio. La tasa de desempleo alcanzó el en perjuicio de más de 60. 000 costarricenses. El excesivo aumento en el consumo de drogas y de alcohol, la prostitución, la violencia en las calles, dan cuenta del deterioro social y de la inseguridad ciudadana, patente hasta en la rebelión de nuestras autoridades.
Son muchos otros los problemas que nos agobian diariamente y que nos obligan a encontrar soluciones y a forjar nuestro futuro, transformando la realidad amenazante del presente. Costa Rica es de todos, y todos somos responsables de su destino. Hoy, en lugar de preguntarnos ¿cómo será la Costa Rica del mañana? debemos RODOLFO MÉNDEZ MATA Ministro de Hacienda En el camino del desarrollo humano urante muchos años, no solo en nuestro país, se incurrió reiteradamente en el error de separar la política económica de la política social. Hoy, dichosamente, las nuevas tendencias de pensamiento han establecido clara y contundentemente las íntimas relaciones entre esos dos ámbitos de la realidad. Estas tendencias internacionales plantean ahora la visión del desarrollo en la perspectiva del desarrollo humano.
Gradualmente ese pensamiento ha permeado las esferas financieras internacionales y el mundo político. Esto quedó en evidencia en la XXXIII Reunión Anual de Gobernadores del BID, celebrada en República Dominicana en la primera semana de abril. Allí, el abordaje de los temas económicos se realizó con un trasfondo permanente del tema social. De hecho, toda la discusión relativa a los mejores caminos para acceder al desarrollo económico tenían como corolario la lucha contra la pobreza.
Quedó claro que no es viable ni factible un Estado de bienestar. cuyo fundamento material no sea sólido y sostenible. En palabras más sencillas, es evidente que no puede pretenderse una justa distribución de la riqueza, sin antes haber realizado los esfuerzos conducentes a generarla. En Costa Rica hemos venido realizando un esfuerzo preguntarnos ¿cómo están los costarricenses de hoy? y comprometernos de lleno con el desarrollo humano, repitiendo el testamento político del Dr. Calderón Guardia: Los costarri.
censes debemos tener un amor profundo a Costa Rica, defender lo costarricense y tener fe en lo costarricense. con la mesura como estrella.
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