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Lunes 18 de Mayo de 1992. LA REPUBLICA 17A. Debate HEMEROTECA Dirección Gol ACTUALIDAD oleca Nacional Iniciamos la semana con el análisis de los recientes disturbios raciales en los Estados Unidos y su relación directa con las difíciles condiciones de vida que tienen las comunidades negras. Nuestro otro artículo nos permite revisar el rol de los ejércitos en los procesos políticos, sociales y económicos de Latinoamérica. Mariana Lev y JUAN RAFAEL QUESADA Historiador Racismo en Estados Unidos La República Marcia Salas CARLOS MURILLO ZAMORA Relaciones Internacionales El Militarismo en América Latina militarismo en la región, en cuanto intervención intencional en el acontecer político y la adminisa a 1 Un blanco que corre es un atleta, un negro que corre es un ladrón. Este refrán popular, como otros similares, pone de manifiesto el racismo que existe en países donde la esclavitud contra los negros traídos de Africa duró varios siglos, como es el caso de Estados Unidos y Brasil, pero también en casi todo el mundo llamado occidental. Esta enseñanza del pasado es fundamental para comprender las causas profundas de la violencia social desatada en Los Angeles el 29 de abril y extendida como polvorín por varios puntos de la geografia estadounidense.
Efectivamente, la violencia social que durante varios días fue protagonizada por negros, latinos y blancos pobres, contra una acción judicial vergonzosa, puso de manifiesto la violencia institucionalizada existente en Estados Unidos. Esta violencia se expresa en la pobreza, la discriminación racial social (pobreza y color son casi sinónimos) y la marginación, que si bien tiene antecedentes estructurales, es decir, de larga data, se ha profundizado desde el inicio de la era del tatchirismo, la cual ha convertido a unos en muy ricos y a muchos en muy pobres. manera de presagio de lo que ocurrió en Estados Unidos, el prestigioso periódico francés Le Monde del 21 de abril, llamaba la atención acerca de los serios males que aquejan a la patria de Abraham Lincoln. Así, según datos oficiales, de 253, millones de habitantes, el 12, está compuesto por negros, el 3, por otras minorías raciales y el resto de blancos. Las familias negras tienen apenas el 58 del ingreso de las familias de blancos.
El número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza ha pasado de 31, a 33, millones de personas (o sea el 15 de la población) entre 1989 y 1990.
En 1990, 12, millones de niños (un niño de cada cinco)
vivían bajo ese umbral. En la actualidad, el desempleo entre los negros es del doble que entre los blancos. La mitad (47. de los niños pobres son negros y un tercio hispánicos. Alrededor de 37 millones de estadounidenses la mayoría de ellos con empleo no tienen asistencia médica, pues esta es brindada por el Estado únicamente a los pobres y a las personas adultas. En 1988, el 26 de los niños nacidos eran de madres solteras; entre los negros ese porcentaje era del 64.
Es cierto que el racismo oficial fue abolido en Estados Unidos en la década de 1960, pero la marginación continúa. Mel Grizer, director de un centro de reinserción escolar del Brooklyn (Nueva York)
afirma que más del 80 de los jóvenes negros no tienen empleo y ninguna esperanza de encontrarlo, en un distrito que ha perdido talleres y empresas, las cuales suministraban antes un primer empleo, aunque mal pagado. Hoy la única industria es la droga. En Le Monde citado. Con este telón de fondo y en un país hay 200 millones de armas registradas, la criminalidad pone a Estados Unidos en el primer lugar del mundo. En 1989 (últimos datos oficiales) la tasa de muertes era de por 100. 000 habitantes (71. en Washington y 25. en Nueva York. La tasa de muertes violentas entre los jóvenes de 15 a veinticuatro años era de 21 por 100. 000 en 1987, contra en Francia el mismo año. Se considera que un joven negro de esa edad, tiene más riesgo de morir que el que tenía un soldado durante la Guerra de Vietnam.
Al mismo tiempo, de las personas actualmente en prisión en Estados Unidos, el 47 son negros y el 15 son hispanos.
Negros, latinos y blancos pauperizados ¿por qué se y rebelan juntos?
Es cierto que William Walker no logró esclavizar el n i0 es cionales, más que respecto de los de su nivel social. Ese fenómeno es lo que permite identificar a la institución castrense como una entidad con características propias, y lleva a autores como Koonings a afirmar que El ejército puede actuar no sólo como el protector y garante del orden constituido sino que es percibido como el fundador de la personificación de la existencia nacional misma. Como tal, la institución militar puede fácilmente presentarse a sí misma como existiendo por encima del marco legal, autolegitimando su intervención en la política.
En un sentido similar se expresa el Tnte. Cor. salvadoreño Mariano Castro: La principal preocupación de la fuerza armada deberá ser mantenerse siempre vigilante para evitar el mal uso del poder. ello porque la fuerza armada, por su naturaleza misma institucional y organizativa, genera poder. De ahí que la concepción del ejército como una entidad por encima del estado y, por ende, de la sociedad misma.
La independencia de criterios la manifiesta el Gral.
Héctor Gramajo de Guatemala cuando afirma: Nosotros no somos concubinos, somos profesionales. en referencia a los latifundistas y oligarcas guatemaltecos.
El militarismo latinoamericano tiene rasgos muy particulares, constrastantes con el de otras regiones, por lo que en la consolidación del proceso democratizador, que comenzó en los años ochenta, el rol de los ejércitos debe concebirse en su dimensión adecuada para evitar construir regímenes democráticos sobre bases endebles. Esto no sig.
nifica contribuir a la permanencia del predominio militar sobre el civil, sino el aprovechamiento de los elementos prodemocráticos al interior de las fuerzas armadas para lograr, por una parte, la consolidación de gobiernos civiles sólidos y, por otra, la reducción de los ejércitos.
Esta problemática requiere de estudios más profundos, en los que participen civiles y militares, para definir los mecanismos que permitan el desarrollo de la democracia y de regímenes civiles sin el temor constante del golpe militar. América Latina es capaz de disfrutar de un desarrollo sostenido en democracia, las excepciones como Costa Rica y México ratifican esa posibilidad para beneficio de las futuras generaciones. América Latina: militares y sociedad. FLACSO, 1991. ha permitido a los ejércitos convertirse en actores sociales, con intereses sociales, políticos y económicos definidos, por lo que son un elemento fundamental para comprender las relaciones de poder en los países latinoamericanos.
Luego de los recientes acontecimientos, entre los que destacan los de Haití, Venezuela y Perú, los militares han y retomado el primer plano tras un período de repliegue, que bien se puede interpretar como uno de transición hacia un nuevo estilo de controlar el poder. Según algunos autores las formas de militarismo en la región evolucionaron a partir del caudillismo o fase de la formación de los ejércitos (S. XIX. apoyo militar al mandato de la oligarquía, que llevó a considerar a los ejércitos como el brazo armado del sector oligárquico (1870 1930. intervenciones militares popularistas, constituidas por las dictaduras militares personalistas de larga data (1930 1960. y el autoritarismo burocrático en el que la dictadura es institucional (1960 1979. Durante esa tercera etapa los militares se profesionalizaron y adquirieron conciencia de su rol como un sector social, al tiempo que el ejército, más que antes, es visto por la clase media como un medio para obtener poder económico. Así los oficiales provenientes de los estratos medios actúan de acuerdo con sus intereses particulares e institue te sa a 020 es lo si, on 10, da es LOS cia Centroamérica, como lo hubieran querido ciertos periodistas costarricenses. Sin embargo, hoy se da otra colonización: la mental, y por otras razones. Varios millones de centroamericanos, de un total de 22 millones de latinos, han emigrado a Estados Unidos a realizar el sueño americano. Ahí, los indocumentados, especialmente, tienen condiciones de trabajo deplorables, salarios más bajos de lo normal y deben aceptar jornadas de trabajo propias de la Revolución Industrial. Pero aún los que logran triunfar son parias, ciudadanos de quinta categoría, raza maldita. como los españoles fueron considerados en Europa durante mucho tiempo.
La brutalidad policíaca contra Rodney King, el racismo judicial apoyado indirectamente por Bush, son el iceberg de la violencia institucionalizada que reina en Estados Unidos y de la cual son testimonio millones de personas, entre ellos la consul costarricense en Los Angeles, Yolanda Rodríguez Benavides. Frente a esa violencia oficial, cuyo origen se encuentra en la esclavitud de la época colonial, se desató la violencia de los descendientes de los esclavizados y de los conquistados en 1492.
El presente se explica por el pasado y en el presente se construye el futuro. Los estadounidenses y los miembros de eso que se llama la especie humana ¿todos seremos capaces de obtener las conclusiones necesarias de lo ocurrido en Los Angeles?
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