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Domingo 19 dº Abrn de 1964 LA REPUBLTOA 23 por Arturo Echeverría Loría Francisco Zúñiga auténtico noble artista ma, no al margen de ella; su muerte, siempre preser.
a.
cecho, vigilante y muda o el mismo silencio No se puede en la escultura deslindar al artista del arte sa.
no, del cbrero que devasta ja madera, la piedra, o machaca ja arcilla o cualquier otra materia, Son una sola: la idea y el brazo.
El concepto moderno de la es cu tura no sólo toma en cuenta el espacio, sino también, la eje cución de la obra. No se busca demostrar la clásica belleza. si.
no, demostrar el valor humano que la obra contiene y represen ta como idea y realización La escultura es ya simple, no compleja, es, en sí misma, una fo.
ración de nuevos conceptos en el espacio el que cambia, trens formándole en un valor perranente de obra de arte. El pai.
saje se adapta a sus volúmenes y éstos transforman la naturaleza que los circunda, Ese es en sintesis el milagro de la escul.
tura como creación del hombre, que transforma y revela hasta las raíces más honda del ser en constante evolución, en cor. stante devenir, que como el agua que corre y como el aire que rapta los pétalos y jas hojas y espuma del mar, no se detie.
nen.
Yalance El acto creador revela al hom bre, lo identifica con e, medio y consigo mismo lo desnuda ante su propia alma y transfigura su inteligencia, que de una piedra, la arcilla o el bloque de marmoj arranca lo vivo y viviente; el sonido al caracol y el rugido al viento y también el sollozo y la lágrima.
Es la escultura una arte noble porque acerca más al escul tor, hombre, a lo profundo y misterioso que forma su personalidad, la piedra que en el espacio, prisionera humilla el tiempo o la dignifica; lo enalte.
ce, o lo hace retornar al polvo y al viento inclementes; entre la obra y el olvido, está la sombra y el amanacer de nuevos horizontes; hay nubes y cantos que todavía no percibe el oido y el ojo humano En la talla directa se aprisio.
na el espacio y se detiene el tiempo. En la obra maciza, en la piedra dura como la angus tia, interrogante como la mirada, encuentra el escultor su alma, su ser integro: su fuerza crea.
dora.
En las sombras y los huecos de la luz, en el silencio, está pre.
sente el espiritu de lo creado, su potencia rebelde, es como luz.
bei naciendo de las llamas, que se hace forma, que se transforma en pensamiento y en acción y que detiene por el silencio, el tiempo en los grandes cspacios.
La materia se hace una con el artista; en el barro maleab e, en la madera, en la piedra, cuan do el brazo del hombre artista transfigura su condición inani.
mada, y le adentra su alma y el creador es, en sí mismo la creación Para comprender la escultura no basta con acercarse a la obra de arte, es necesario pa par el proceso de su nacimiento, inte.
rrogar la materia, ser uno con el espacio, y en el Paisaje que le sirve de fondo, vivir su atniós fera, oir la voz escondida, l12gar hasta su interrogación, a.
brir para sí mismo, y para el viento que se llevará su voz, el grito más endurecido de la en gustia.
La escultura es el arte del es pacio, de las grandes mazas en.
tre luces y sombras, tiene el sig nificado de lo material, la pesantez del tiempo, la luminosi.
dad cambiante de destellos, que se pierden o que dejan su huela casi invisible entre las som.
bras que traspasan como saetas, o plumas de pájaros que han per dido su rumbo y se acercan a la muerte. La escultura es un pensamiento que se realiza, que se vuelve concreto, viviente, plas.
rado en la piedra, dibujado en la arcilla chorreado en el bron.
ee, cincelado en el mármol; ja escultura, tallada en la madera, es alma y sensibilidad hecha ar te para los ojos del hombre, pa ra su tacto, para que sus manos lo palpen La respuesta al asombro vs la obra de arte. Su esencia es la viva esencia de la vida. Su forma, la que le dá el espíritu del artista, su sueño, su angustia, su vigilia dentro de la vida mis.
El escultor, en casa de Felo García, habla de su obra, de sus proyectos y de su pensamiento artístico.
La escultura como todo orto creador está impregnada del de.
sasiego y la angustia de nuestro tiempo. Tiempo siempre en mar cha, entre guerras que estru.
yen, al calor de la metralla o en el témpano del frio der udio subterráneo, no de pueblos, sino de dirigentes corroidos por or cullos y por odios. Actos y sub terfugios de políticos que dejan alma de los pueblos en carne viva, sus raíces sangrantes, esparcidas sobre la tierra que siempre hay amaneceres entre lu da su cosecha y en la que minosidades y tinieb as. si pudiera ser de otra ma.
nera? Cuándo se verá abrirse ja esperanza como una roja granada que esparclera sus granos sobre la boca sedienta de los hombres?
El hombre indaga, busca y se desespera Rompe la tradición, la desprecia como a cosa inser.
vible, como a un vestido viejo, o a una colilla de cigarro COmo una botella vacla pene.
tra siempre en las tinieblas, en la oscura selva de su pensamien to: horada los muros del alma queriendo justificar su vida, y la vida no se justifica, se vive, busca comprenderse, y en esa lucha, su poder creador se acre.
cienta y se forma plásticamente en diversas escuelas, porque cen tro del caos mismo, el hombre Cuiere definirse. acentar su es piritu, su inquieta inquietud de llama viva, dentro de un marco de expresión que calme su ar.
dorosa existencia.
Ese es el panorama actual del Bete y principalmente, el de la escultura, que pujante se revela en combate que la forja y se da integra en el espacio y en el tiem po.
La escultura responde a cabaIldad a la lucha de un mundo (PASA a la página siguiente)
Magnifico dibujo, propiedad de la pintora Floria Pinto de Herrero, muestra toda la sencillez de la vida del pueblo y la delicadeza y armonía que caracteriza a la obra de Zúñiga.
20 abril de 1964 Cote Figura patética de mujer en la que el artista plasmá todo el dolor y la miseria.
Está hecha en bronce Famoso callejón en México donde funciona la escuela La Esmeralda y donde Zúñiga es profesor.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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