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LA REPUBLICA, domingo de abril de 1976 Domenico Bigordi un pintor de elegante estilo de avete DOMENICO CHIRLANDAIO, artista próspero y de elegante estilo. Pintor de frescos; nació en Florencia en 1449.
Su verdadero nombre fue Domenico Bigordi. Empezó su carrera artística con Baldovinetti y en sus primeras obras aplicó la técnica de su maestro. Pintó a menudo con su hermano Davide y conoció las obras de Verrocchio.
Estudió a Andrea del Castagno y se dejó influir por la pintura de Hugo van der Goes. Su producción de frescos fue grandiosa.
Trabajó además de Florencia en San Gimignano y Roma. Su taller fue muy próspero y allí se reunían muchos artistas, entre ellos el joven Miguel Angel.
Su obra no fue de gran profundidad sino agradable y sus principales caracteres son: estudio detallado de joyas y vestimentas, de temática profana y narrativa, colorido alegre y transparente, introdujo grupos de magníficos retratos de importantes personajes de la época (Médicis y Sasseti) en sus composiciones religiosas, profusión de columnas corintias y otros elementos arquitectónicos.
JOSE FRANCISCO ALVARADO ABELLA GRUPO LOS INDEPENDIENTES Yala La adoración de los pastores. Galería de la Academia, Florencia. 1948 será siempre el año de George Orwell cha (ВВС pod Frases memorables Otra razón por la cual Orwell será muy recordado, es porque es uno de los contados escritores que han creado frases tan queridas por sus lectores que han sido incorporadas al idioma, mejor dicho, a los idiomas. Cabe citar hay personas que son más iguales que otras. que aparece en Rebelión en la granja. pero es más contundente aquella otra: El hermano mayor te vigila. de su obra 1984.
El año de 1984 será siempre el año de Orwell, incluso cuando, sin que se hayan cumplido todas sus terribles predicciones, lo hayamos adelantado en el calendario del tiempo. No creo yo que, en los últimos años cuarenta, cuando George Orwell proyectaba escribir 1984. creyera realmente que, menos de medio siglo después, sus fatídicas profecías habían de convertirse en realidad. Me inclino a creer que nos decía: Se está haciendo más tarde de lo que pensais: cuidado. tenía razón, claro. El poder de Hermano Mayor es tanto menor cuando sus lectores hayan asimilado el mensaje de 1984.
En cualquier caso, no vivió lo bastante para verlo.
Tenía 47 años cuando murió de tuberculosis en 1950, contados meses después de la publicación de 1984.
Su nombre verdadero no era el de George Orwell. Se llamaba Eric Blair. Nació en la India, donde su padre era funcionario de la administración británica. No era su familia acaudalada, pero contaba con suficientes medios como para mandarle a estudiar a Eton, aunque con ayuda de una beca. Fue un muchacho tímido, de carácter nada incisivo, pero que mostró prometedoras dotes de escritor a temprana edad, publicando su primera obra en revistas escolares.
Luchó en España Fue un hecho típico de Orwell, que cuando con otros escritores con opiniones de izquierda fue a combatir en la Guerra Civil de España, no ingresó en las Brigadas Internacionales, sino en el POUM, movimiento anarquista de Cataluña; movimiento que fue a la vez víctima de los comunistas y no menos que masacrado por las fuerzas del general Franco.
Orwell fue herido y regresó a su país para escribir su amargo libro titulado Homenaje a Cataluña. Fue rechazado con furia por su editor inglés, Victor Gollancz, quien consideró que su acertada denuncia de todos los partidos era completamente inadecuada para la propagandistica editora Left Book Club de Gollanez, para la que había sido encargado el libro.
Durante la Segunda Guerra mundial, Orwell trabajó como realizador de la BBC de Londres y como columnista de periódico. Aunque, por supuesto, se le conoce mayormente como novelista político, una parte de su obra mejor está contenida en ensayos escritos para la prensa. Su pluma es la de un gran purista. Exigía a su propia prosa las más elevadas normas, y ese criterio lo aplicaba al criticar libros de otros autores. Influyó enormemente en la generación de periodistas que volvió del servicio militar para trabajar en periódicos y revistas británicos y ciertamente para bien de todos, muy particularmente en cuestiones de estilo.
George Orwell, en un programa de la BBC de Londres, en 1943.
David Holloway ut De todos los escritores británicos de mediados del siglo XX, George Orwell tiene más probabilidad que ningún otro de ser recordado en el siglo XXI.
Digo esto porque su sátira sobre la política mundial, et publicada en 1945, con el título de Rebelión en la granja. es, como su gran antecesor, Viajes de Gulliver. de Jonathan Swift, hoy un libro clásico infantil. Se lee por su emocionante fantasia de los animales, que toman la dirección de una granja, en deposición de los humanos, y hacen el mayor desaguisado, sin que el joven lector se percate de su filo político. Quién, leyendo Viajes de Gulliver hoy, se preocupa en absoluto de los Whigs o de los Tories. De la misma manera, quienes lloran la muerte de Boxer, el caballo de tiro, lo hacen con la misma pureza que cuando lamentan la muerte de Black Beauty.
Paralelo con Swift En cierto sentido, el paralelo existente entre Orwell, que murió hace 26 aflos, esto es, en 1950, y Swift, se puede trazar en otras direcciones. Ninguno de ellos fue escritor realmente de boga en su tiempo porque ambos coincidían, generalmente por los motivos mejores y más puros, en poseer la capacidad para captar las facetas más rotundamente opuestas al éxito inmediato y de moda.
Así, Swift eligió a los Tories en una época en que los Whigs subieron arrolladoramente al Poder con la accesión al trono de Jorge y, análogamente, Orwell dio a luz Rebelión en la granja cuando su país se alió con Rusia en la lucha contra Hitler y los editores, valga el cufemismo, no estaban demasiado interesados en publicar lo que podría ser interpretado (y en rigor tal era el deseo) como propaganda antirrusa.
Por fortuna, un editor. Frederic Warburg aceptó el riesgo y encontró su recompensa en millares de lectores de Rebelión en la granja. por su fantasía y su mensaje. Digamos, por cierto, que uno de los editores que rechazaron el libro fue Eliot, quien pensó que no era aún momento oportuno para su publicación.
Un famoso ensayo Una de las más importantes de cuantas influencias ejerció, és que enseñó a examinar las cosas pequeñas con nuevo y claro enfoque: Por ejemplo, podemos sacar a colación su famoso ensayo sobre el arte de la vulgar tarjeta postal de las ciudades costeras, clásicas, y atrevidas tarjetas inglesas, llamado El Arte de Donald Mac Gill y otro sobre las revistas publicadas para ninos escolares.
En cierto modo se le podría tener como el progenitor del movimiento del Pop Art aunque dudo que a él le hubiese gustado mucho de lo que con ese rótulo se produce hoy.
Sus dos libros de más éxito los escribió cuando su salud se empezaba a quebrantar. Por primera vez en su vida, Rebelión en la granja. le deparó una cierta tranquilidad económica. Su reacción a ese hecho fue el retirarse a una de las islas Hébridas, donde el húmedo clima del Atlántico no era lo más indicado para su tuberculosis, pero que, a juicio suyo, creyó sería un buen ámbito en el que criar al hijo que había adoptado antes de la muerte de su primera esposa.
En la Policía India Por razones de familia no fue a ninguna universidad, sino que ocupó un puesto en la Policía Imperial de la India, prestando servicio en Birmania. Sus experiencias en aquel país sirvieron de fondo para una de sus primeras novelas, Burmese Days (1934) y para algunos de sus notables ensayos, como Cazando un elefante. una de las mejores piezas de la novela corta inglesa en el último medio siglo.
No se sentia feliz en aquel subcontinente. Le desagradaba la idea del poder colonial y del privilegio de los blancos. de manera que dimitió de su puesto y se fue a vivir a París, con la idea no completamente formada de apartarse de la clase media, en la que había nacido, y entregarse de cuerpo y alma a la gran hermandad de trabajadores.
Resultado: lavaba platos en los cafés de París y luego vivió como un mendigo en Londres, período éste de su vida que aparece tan fiáfanamente calcado en Down and Out in Paris and London (En la miseria en París y en Londres. su primer libro, publicado en 1933. Entre otras novelas y estudios de indole social podemos citar Keep the Aspidistra Flying y The Road to Wigan Pier. publicados, más adelante, hacia mediados de la década de 1930, y que revelaron el creciente descontento de Orwell con sus originarias e ilusorias ideas sobre la dignidad y la confraternidad entre los pobres.
Era un hombre demasiado honrado para no decir lo que veía: que los pobres eran infelices, que los que no se lavan huelen mal, y así sucesivamente. Cuando poetas como Auden, Louis MacNeice y Cecil Day Lewis escribían líricamente sobre las glorias del descubrimiento de la propia personalidad en los lupanares humanos, las opiniones de Orwell no podían tener vital actualidad.
Su testamento 1984. escrito y reescrito, casi con desesperación, cuando estaba en brazos casi de la muerte, no es, por supuesto, un libro perfecto (a mi modo de pensar, sí lo es Rebelión en la granja. Orwell trataba de condensar demasiadas cosas en aquel libro, y su escritura es muy irregular. El comienzo es soberbio, pero a veces se extravía el interés. Sin embargo, sigue siendo un libro singular Resulta dificil ver lo que Orwell hubiera podido escribir después. 1984 es, con mucho, su testamento y su última voluntad. Quizá quiso que así fuera.
En muchas cosas, Orwell era un hombre enigmático, reservado, pese a que escribía constantes y largas cartas, y ciertamente no deseaba que se escribiera su biografia.
Su monumento conmemorativo son sus escritos, y, 26 años después de su muerte, está más vivo y certero que nunca jamás.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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