Debido a los elevados costos del mantenimiento de las imágenes, se ha restringido su acceso solo para las personas registradas en PrensaCR.
En caso de poseer una cuenta, hacer clic en “Iniciar sesión”, de lo contrario puede crear una en “Registrarse”.
Si las palabras bíblicas someted la tierra. dichas al hombre desde el principio, son entendidas en el contexto de toda la época moderna, industrial y postindustrial, indudablemente encierran ya en sí una relación con la técnica, con el mundo de mecanismos y máquinas que es el fruto del trabajo del cerebro humano y la confirmación histórica del dominio del hombre sobre la naturaleza.
La época reciente de la historia de la humanidad, especialmente la de algunas sociedades, conlleva una justa afirmación de la técnica como un coeficiente fundamental del progreso económico; pero al mismo tiempo, con esta afirmación han surgido y continúan surgiendo los interrogantes esenciales que se refieren al trabajo humano en relación con el sujeto, que es precisamente el hombre. Estos interrogantes encierran una carga particular de contenidos y tensiones de carácter ético y ético social. Por ello constituyen un desafío continuo para múltiples instituciones, para los estados y para los gobiernos, para los sistemas y las organizaciones internacionales; constituyen también un desafío para la Iglesia. EL TRABAJO EN SENTIDO SUBJETIVO: EL HOMBRE, SUJETO DEL TRABAJO LA REPUBLICA. Martes de mayo de 1984 19 dor el uso de sus fuerzas físicas, el trabajo de los músculos y manos, era considerado indigno de hombres libres y por ello era ejecutado por los esclavos. El cristianismo, ampliando algunos aspectos ya contenidos en el Antiguo Testamento, ha llevado a cabo una fundamental transformación de conceptos, partiendo de todo el contenido del mensaje evangélico y sobre todo del hecho de que Aquel, que siendo Dios se hizo semejante a nosotros en todo, dedicó la mayor parte de los años de su vida terrena al trabajo manual junto al banco del carpintero. Esta circunstancia constituye por sí sola el más elocuente Evangelio del trabajo. que manifiesta como el fundamento para determinar el valor del trabajo humano no es en primer lugar el tipo de trabajo que se realiza, sino el hecho de que quien lo ejecuta es una persona. Las fuentes de la dignidad del trabajo deben buscarse principalmente no en su dimensión objetiva. sino en su dimensión subjetiva.
En esta concepción desaparece casi el fundamento mismo de la antigua división de los hombres en clases sociales, según el tipo de trabajo que realizasen. Esto no quiere decir que el trabajo humano, desde el punto de vista objetivo, no pueda o no deba ser de algún modo valorizado y cualificado. Quiere decir solamente que el primer fundamento del valor del trabajo es el hombre mismo, su sujeto. esto va unida inmediatamente una consecuencia muy importante de naturaleza ética: es cierto que el hombre está destinado y llamado al trabajo; pero, ante todo, el trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo. Con esta conclusión se llega justamente a reconocer la preeminencia del significado subjetivo del trabajo sobre el significado objetivo. Dado este modo de entender, y suponiendo que algunos trabajos realizados por los hombres puedan tener un valor objetivo más o menos grande, sin embargo queremos poner en evidencia que cada uno de ellos se mide sobre todo con el metro de la dignidad del sujeto mismo del trabajo, o sea de la persona, del hombre que lo realiza. su vez, independientemente del trabajo que cada hombre realiza, y suponiendo que ello constituya una finalidad a veces muy exigente de su obrar, esta finalidad no posee un significado definitivo por sí mismo. De hecho, en fin de cuentas, la finalidad del trabajo, de cualquier trabajo realizado por el hombre aunque fuera el trabajo más corriente. más monótono en la escala del modo común de valorar, e incluso el que más margina permanece siempre el hombre mismo. UNA AMENAZA AL JUSTO ORDEN DE LOS VALORES Para continuar nuestro análisis del trabajo en relación con las palabras de la Biblia, en virtud de las cuales el hombre ha de someter la tierra, hemos de concentrar nuestra atención sobre el trabajo en sentido su bjetivo, mucho más de cuanto lo hemos hecho hablando acerca del significado objetivo del trabajo, tocando apenas esa vasta problemática que conocen perfecta y detalladamente los hombres de estudio en los diversos campos y también los hombres mismos del trabajo según sus especializaciones. Si las palabras del libro del Génesis. a las que nos referimos en este análisis. hablan in directamente del trabajo en sentido objetivo, a la vez hablan tam bién del sujeto del trabajo; y lo que dicen es muy elocuente y está lleno de un gran significado.
El hombre debe someter la tierra, debe dominarla, porque como imagen de Dios es una persona, es decir, un ser subjetivo capaz de obrar de manera programada y racional, capaz de decidir acerca de sí y que tiende a realizarse a sí mismo. Como persona, el hombre es pues sujeto del trabajo. Como persona el trabaja, realiza varias acciones pertenecientes al proceso del trabajo; éstas, independientemente de su contenido objetivo, han de servir todas ellas a la realización de su humanidad, al perfeccionamiento de esa vocación de persona, que tiene en virtud de su misma humanidad. Las principales verdades sobre este tema han sido últimamente recordadas por el Concilio Vaticano II en la Constitución Gaudium et Spes, sobre todo en el capítulo I, de dicado a la vocación del hom bre.
Asi ese dominio del que habla el texto bíblico que estamos analizando, se refiere no sólo a la dimensión objetiva del trabajo, sino que nos introduce contemporáneamente en la comprensión de su dimensión su bjetiva. El trabajo entendido como proceso mediante el cual el hombre y el género humano someten la tierra, corresponde a este concepto fundamental de la Biblia sólo cuando al mismo tiempo, en todo este proceso, el hombre se manifiesta y confirma como el que domina. Ese dominio se refiere en cierto sentido a la dimensión su bjetiva más que a la objetiva: esta dimension condiciona la misma esencia ética del trabajo. En efecto no hay duda de que el trabajo humano tiene un valor ético, el cual está vinculado completa y directamente al hecho de que quien lo lleva a cabo es una persona, un sujeto consciente y libre, es decir, un sujeto que decide de sí mismo.
Esta verdad, que constituye en cierto sentido el meollo fundamental y perenne de la doctrina cristiana sobre el trabajo humano, ha tenido y sigue teniendo un significado primordial en la formulación de los importantes problemas sociales que han interesado épocas enteras.
La edad antigua introdujo entre los hombres una propia y tipica diferenciación en gremios, según el tipo de trabajo que realiza ban. El trabajo que exigía de parte del trabajaPrecisamente estas afirmaciones básicas sobre el trabajo han surgido siempre de la riqueza de la verdad cristiana, especialmente del mensaje mismo del Evangelio del trabajo. creando el fundamento del nuevo modo humano de pensar, de valorar y de actuar.
En la época moderna, desde el comienzo de la era industrial, la verdad cristiana sobre el trabajo debía contraponerse a las diversas corrientes del pensamiento materialista y economicista.
Para algunos fautores de tales ideas, el trabajo se entendía y se trataba como una es especie de mercancía. que el trabajador especialmente el obrero de la industria vende al empresario, que es a la vez poseedor del capital, o sea del conjunto de los instrumentos de trabajo y de los medios que hacen posible la producción. Este modo de entender el trabajo se difundió, de modo particular, en la primera mitad del siglo XIX continuación, las formulaciones explícitas de este tipo casi han ido desapareciendo, cediendo a un modo más humano de pensar y valorar el trabajo. La interacción entre el hombre del trabajo y el conjunto de los instrumentos y de los medios de producción ha dado lugar al desarrollo de diversas formas de capitalismo paralelamente a diversas formas de colectivismo en las que se han insertado otros elementos socio económicos como consecuencia de nuevas circunstancias concretas, de la acción de las asociaciones de los trabajadores y de los poderes públicos, así como de la entrada en acción de grandes empresas transnacionales. pesar de todo, el peligro de considerar el trabajo como una mercancía sui generis. o como una anónima fuerza necesaria para la producción (se ha bla incluso de fuerza trabajo. existe siempre, especialmente cuando toda la visual de la problemática económica esté caracterizada por las premisas del economismo materialista.
seguridad y confianza.
هي la ASOCIACION SOLIDARISTA TIENDA AFINES CLUB CAMPESTRE LA GLORIA La Asociación Solidarista Tienda La Gloria y Afines cuenta con uno de los mejores centros vacacionales para los trabajadores que hay en el país.
sé encuentra ubicado en San Josecito de Alajuela, a 500 metros de la Iglesia del lugar, carretera a Atenas.
Dentro de sus atracciones que ofrece, podemos citar las mas importantes.
con la garantia que le ofrecen los productos Durman Esquivel, a.
LIDER DEL LOS TRABAJADORES DEBEN TENER ADEMAS LA POSIBILIDAD DE DESARROLLAR SUS CUALIDADES SU PERSONALIDAD EN EL TRABAJO MISMO.
1Dos amplios salones para fiestas, uno con capacidad para 600 personas y otro para 350 personas.
Una excelente piscina para adultos y otra para niños.
Sala de Sesiones para 60 personas.
23PRIMERO DE MAYO DIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO NUESTRO SALUDO SOLIDARIO EN ESTE DIA TODO EL PUEBLO TRABAJADOR COSTAR RICENSE.
Amplias zonas verdes, un bosque y gran variedad de árboles frutales, 5Para la práctica de deportes ofrecemos canchas de futbol, volibol, basquetbol, un lago etc.
CALIDAD Durman Esquivel DURMAN ESQUIVEL Tel. 23. 94 11. Apdo. 6139, Telex 2543, Cable Dureco, San José, Costa Rica Además hay 16 cabinas debidamente acondicionadas para pasar unas excelentes vacaciones, ranchos de pic nic amplios parqueos, variedad en juegos para la entre tención de los niños La Asociación Solidarista de Tienda La Gloria y Afines pone a disposición de to das las Empresas y Asociaciones del país estas instalaciones y ofrece maravillosos planes de alquiler para fiestas, cumpleaños, actividades sociales, culturales deportivas y familiares.
Le invitamos a consultar nuestros precios al teléfono 22 22 24 o Apartado Postal 5808 San José 1000.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
Este documento no posee notas.