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Domingo de Marzo de 1993. LA REPUBLICA 5C Domingo Ernorat Gracción HEMEROTECA ¿Empezó la ceniza cuando llegó Kennedy?
uchas personas que vivieron los efectos de las erupciones del Irazú, afirman que las lluvias de ceniza se iniciaron el día en que el presidente de Estados Unidos, John Kennedy arribó a suelo nacional.
Esa creencia se origina en una coincidencia. El lunes 18 de marzo de 1963 precisamente la fecha de llegada del mandatario norteamericanoel Irazú hizo una fuerte erupción de ceniza y arena y los vientos soplaron con fuerza hacia el oeste, es decir, hacia la ciudad de San José.
La multitud que ansiosa esperaba a Kennedy, a lo largo de la Avenida Central y del Paseo Colón, empezó a sentir molestias en los ojos. No había quien no se los restregara e inicialmente no se sabia la razón de aquel fenómeno. Posteriormente se supo que la causa del problema era la ceniza. Por eso mucha gente vincula la actividad volcánica con el día en que Kennedy llegó a San José. La verdad es que el coloso despertó el miércoles 13 de marzo, es decir, cinco días antes.
nas de ceniza y arena a más de 600 me triótica (U. advirtió sobre el graví.
tros por encima de su cono. Depen simo riesgo que se cernía sobre Taras diendo de los vientos, el material vol y pidió a sus habitantes desalojarla.
cánico iba a depositarse a diversas zo Desde luego, no se le hizo caso y cuannas. Incluso llegó a caer en la Penin do se reconoció su advertencia ya era sula de Nicoya.
tarde.
Hubo días seguidos que San José estuvo bajo un manto de negras nubes, y la lluvia constante de esos residuos oscurecían el panorama, ocasionaban Volcanitis problemas de salud: principalmente provocaban irritaciones en los ojos, y Con las erupciones del Irazú, mumolestias en las fosas nasales, la gar cha gente empezó a ver volcanes por ganta y el aparato digestivo de las per todos lados. Frecuente eran los avisos sonas y de los animales. Por eso era procedentes de Puriscal, la zona de Pacomún ver gente por las calles cu rrita, el Cacho Negro y hasta en el secbriéndose el rostro con pañuelos. tor del Río Sucio, en la región AtlánLa ropa, especialmente el cuello de tica, de vecinos informando haber vislas camisas, se ennegrecía casi acaba to incipientes manifestaciones volcáda de poner, debido a la acción del su nicas. Una vez que se investigaban, re: dor y la ceniza.
sultaban falsas alarmas.
En los techos y cielos rasos, se El Irazú mantuvo las erupciones amontonaron grandes puños de ceni durante varios años. Ante los estragos za y arena, lo cual ocasionó el parcial que ocasionaba a San José, hubo polídesplome de muchas casas. Parecía in ticos que pensaron en la necesidad de creíble ver que aquella ceniza y arena trasladar la capital a otro lugar.
hundieran el zinc de las edificaciones En 1965 el volcán entró en una fase y que las canoas se vinieran abajo. de sosiego; con el tiempo se le taponeó Asimismo, en las calles empezó a la entrada al cráter y se le formó enci.
acumularse el material, y con el tiem ma una pequeña laguna, por lo genepo la Municipalidad de San José tuvo ral de aguas verdosas.
que adquirir unas barredoras especia El material volcánico se convirtió les para recoger el polvo volcánico. en un rico fertilizante y el coloso pasó a ser uno de los principales atractivos turísticos del país, especialmente porque se halla a aproximadamente 50 kiLa tragedia de Taras lómetros de San José, y el paisaje que desde la cima se puede apreciar es esLas erupciones del Irazú se convir plendoroso e inolvidable.
tieron en un atractivo. Muchas personas en forma osada y desafiante iban hasta la orilla del cráter a presenciar aquel espectáculo natural. Esto originó varias muertes, pues el coloso en forma sorpresiva lanzaba pedruscos candentes e igneas rocas capaces de acabar con la vida de los visitantes.
No obstante, la tragedia de mayores proporciones inmediatas se produjo muchos meses después de haber despertado el Irazú centinela, tal como se le llama hasta en canciones populares.
Las rocas, cenizas y arenas se fueron juntando en diversos sectores a lo largo del trayecto del río Reventado, cuyo cauce en verano es apenas un hilito de agua que cualquier persona podría decir que se lo puede tomar de un solo trago.
Esa acumulación de material volcánico formó verdaderas represas naturales que cedieron al venir los fuertes aguaceros del invierno. Las cabezas de agua junto con rocas, lodo, troncos y cuanto encontraron a su paso, produjeron una anchurosa avenida de de solación. Fue así como la población de Taras, vecina de la ciudad de Cartago, quedó prácticamente bajo una capa de lodo. Dejó un saldo de muchos muertos y una gran destrucción por todos lados. Incluso, la naciente y pujante industria de pinturas, Kativo, quedó prácticamente sepultada por aquel lodazal. Ello condujo a sus propietarios a levantar las nuevas instalaciones en el Alto de Ochomogo.
Una persona que estuvo cerca de esos acontecimientos fue el periodista Miguel Salguero, quien escribió diversos reportajes sobre la iracundia del Irazú.
Ocho días antes de la tragedia del Taras, Salguero hizo un recorrido por la cuenca del Reventado y observó el peligro de las represas naturales. En un reportaje el mencionado colega y hoy diputado del Partido Unión PaEste documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.

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