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Opinión El lenguaje del poder LUIS PAULINO VARGAS SOLIS CHISPORROTEOS ALBERTO CANAS Tuve buen cuidado, al escribir las dos columnas que publiqué la semana pasada sobre la publicidad periodística de los procesos judiciales, de hacerlo cuando ya el Juez Cuarto Penal había tomado una resolución definitiva sobre el tema en relación con el proceso de los Romero. Así lo pensé y así lo dije.
PAES PODER Hace algún tiempo, alguien me comentaba embelesado acerca del exquisito refinamiento de los trajes y perfumes importados, que acostumbra utilizar uno de los actuales ministros. He ahí una forma de expresión del poder o, mejor dicho, un medio por el cual, quienes lo detentan, le vociferan al mundo que ellos son actores de la dominación. Pero es apenas una forma, casi inocua, de expresión del poder. Acontecimientos recientes, en cambio, proporcionan algún material menos inofensivo.
Un caso lo es el de las personas estafadas en 1987 por las garroteras. La mayoría de ellas de avanzada edad y escasos recursos económicos. Ninguna con influencia en las altas esferas políticas. Su caso a la inversa del ministro elegante lo es el de personas excluidas del poder; víctimas y no actores de la dominación. De ahí la indiferencia ante su protesta, aunque no por ello deja de ser inhumano el que se les ponga en estado de sitio, presos dentro de la catedral. Menos obvios son los mecanismos ideológicos destilados por la estructura de poder prevaleciente que los convierte en personas ambiciosas. por haber confiado sus ahorrillos a unos embaucadores sin escrúpulos. El mismo destilado ideológico que, transformándose mágicamente en su inverso, hace de los dueños del gran poder económico, hombres sacrificados pero nunca ambiciosos. Ilustrativo, también, lo es el silencio estepario de las jerarquías católicas. Pequeños detalles como este, ayudan a clarificar me.
jor cuál es su verdadera posición dentro de esta sociedad jerarquizada.
Además, se constata la peculiar selectividad de las fuerzas del mercado. Aquí actúan a rajatabla; ellos hicieron un mal negocio y, ni modo, perdieron su plata. No hay Calderón ni Karen posibles que se la rescaten. Pero así no son las cosas cuando se trata de la banca transnacional. Su mal negocio con América Latina, es malo para nosotros no para ella. Quiérase o no aunque sea muriéndose de hambre tenemos que pagarle.
Los ejemplos se amontonan. los precaristas sin vivienda los sacan de Aguantafilo y, como quien acarrea sacos de papas, se los llevan a los Sitios. Allà les desarman sus cartones; aquí los zambullen entre el lodazal. Y, en medio, las promesas demagógicas de los políticos regala casas. Al mismo tiempo, el norte del país veía desplegarse una operación de limpieza quirúrgica. sistemática expulsión de nicas, presuntamente por indocumentados. En el fondo, y en realidad, nada más que por ser nicas. Puro chovinismo, de inconfundibles tintes fascistas.
Entre tanto, los dirigentes de UPA Nacional, se desnudan, sin proponérselo, en campo pagado por la prensa. Se muestran quizá sin mucha conciencia de ello como lo que son: actores subalternos dentro de este orden de cosas, pero, no obstante ello, profundamente permeados y por tanto irremediablemente confundidospor la ideología justificadora del poder. Entonces se declaran partidarios del ideal de la libertad de comercio. para a renglón seguido deshacerse en plañidos ante las políticas y acciones del GATT y de los países ricos. Querer proporcionarle al rival las armas para que nos aplaste, ya es bastante torpe, sobre todo si de por sí es mucho más poderoso que nosotros. Pero llorar después por haberlo hecho, raya dicho con todo respeto en el más sublime ridículo. la lista debe agregársele lo de los malditos de calle Buena la hizo el periodismo averigüista. Primero su denuncia. luego las voces de protesta airada por parte de los señores comerciantes. entonces, faltaba más, la policia. Los caminos del poder. como los de Dios son misteriosos e inescrutables. Entre una denuncia televisiva y una acción policial, subyacen ligámenes incomprensibles para el común de los mortales.
Algunas manifestaciones acerca de La República Jorge la política de liberalización, nada nuevas, pero que parecen readquirir vi.
gencia, pueden ser un buen resumen acerca de cuál es el lenguaje del poder. Frente al desastre redondo de aquellas políticas, no hay muchos contraargumentos serios. Pero sí un argumento de poder, en sí mismo granitico y aplastante: hay PAE III para rato porque las cosas van por esa vía y nadie las para. Esa es la voluntad de los que mandan aquí adentro, pero, sobre to.
do, es la voluntad de los organismos internacionales, los gobiernos ricos y las transnacionales. Si señores, aunque sean desastrosas, la liberalización y globalización van porque sí, ya gobierne Liberación o la Unidad ¡qué pa eso tenemos el poder!
Pero por si acaso mi comunicación con el prójimo es deficiente o dentro de mis lectores hay alguno de pocas entendederas que no captara lo que dije ni la intención con que lo dije, lo reitero, que nada me cuesta. advierto que prevaleció en mi redacción de ellas mucho más mi formación juridica que mi vocación de. cómo es que se acostumbra decir ahora para pasar por docto? de comunicador.
Ahora, ante los sucesos consumados, no me importa hablar como comunicador ni como liberacionista, para decir que, si hubiese escrito como liberacionista la semana pasada (dado que lo hice cuando ya la publicidad del jui.
cio y sus consecuencias eran un acto irreversible. lo habría hecho con gran satisfacción.
Porque la televisión ha permitido que mucha gente, que sólo había tenido referencias y no había leído ni siquiera el panfleto acusado, vea las cosas en vivo y a todo color; vea la conducta de unos y otros, las caras y semblantes de unos y otros, los talantes de unos y otros, las razones de unos y otros. y aunque yo creo que jurídicamente lo que interesa es que el juez, sólo el juez forme criterio, politicamente si interesa que la opinión popular lo forme.
ajono El gran fraude HEMEROTECA National von Geisler JOSÉ CORDERO CROCERI иста, El sencillo monumento erigido en honor de los campesinos de Llano Grande, fue reacondicionado por el expresidente Figueres en su última administración, pero algunos fanáticos lo destruyeron, días antes de su reinauguración. Guardando las proporciones, es como si ahora a algún fanático se le ocurriera hacer lo mismo con el monumento dedicado al doctor Calderón Guardia. Años más tarde, el diputado Jorge Luis Villanueva obtuvo una partida para su restauración definitiva, pero un colega de su mismo Partido, uno de los tantos advenedizos que se adueñaron de Liberación y a quienes nada importa sus raíces ni sus fundamentos ideológicos, cambió el destino de la partida presupuestaria.
En la Ceiba de Alajuela, otro campesino, Timoleon Morera, murió heroicamente protegiendo la urna que contenía la expresión de sus conciudadanos. Ni con el sacrificio de sus preciosas vidas pudieron impedir el gran fraude del 13 de febrero de 1944.
El escritor José Marín Cañas en un comentario publicado en la edición del diario La Nación del 12 de octubre de 1975, refiere detalles de un encuentro que tuvo con el licenciado Nelson Chacón, quien le adelantó una información sobre un libro que preparaba sobre las votaciones habidas en Costa Rica y que deseamos transcribir, porque es sumamente revelador. Dice así: habla el licenciado Nelson Chacón No era cortesista yo para aquel entonces. Días antes de las elecciones se presentó en mi oficina un abogado notoriamente enemigo político de Cortés para darme una nueva. del guardo el nombre porque, aparte de haber sido amigo del autor, es persona fallecida. Traía continúa don Nelson Chacón las papeletas totales de todo el Cantón de Aserri, distrito central y todos los otros, debidamente firmados por el presidente de la mesa (en aquel tiempo, aclara el Lic. Chacón, sólo el presidente de las me.
sas firmaba las papeletas) y totalmente marcadas las papeletas a favor de Picado. Esas papeletas estaban listas para su colocación en las urnas llegado el momento. pesar de ser enemigo del Lic. Cortés, me pareció de honor avisárselo.
Un amigo común llevó la denuncia, pero don León contestó: Digale a don Nelson que no se preocupe. Yo puedo absolver hasta los fraudes y sacar mayoría. Ni se le pasaba al señor Cortés que el fraude era total. Además continuó el Lic. Chacón, los decretos del gobierno en los últimos días antes de las elecciones revelaban a las claras la intención de lo que se preparaba.
El gobierno que cita don Nelson Chacón, era el que presidía el Dr. Rafael Calderón Guardia.
Hemos dicho muchas veces y lo repetiremos hasta el cansancio que los hechos históricos permanecen inaltera.
bles. No se pueden distorsionar ni ser manipulados. El 13 de febrero no sólo es un grave pecado que pesará siempre sobre sus autores, sino que constituye un baldón vergonzoso en la historia de Costa Rica. Lo condenable es que estos hechos se usen como temas político electorales, pero mucho más grave es que aún muchos fanáticos pretendan tapar la historia con un dedo. tras detenerme todos los días a conversar con cuanto ciudadano me ha sido dable, y haber realizado ciertos recorridos por el área metropolitana (donde diz que el liberacionismo está ligeramente menos fuerte que en el resto del país. como político activo estoy dándole gracias a la televisión, que está decidiendo indecisos (de siete que visité el jueves en Hatillo 5, encontré que seis habían decidido incorporarse a la campaña figuerista tras ver algunas horas de televisión judicial, y al sétimo le aconsejé esa terapia. Tanto es así, que estoy a punto de suscribir lo que me ha dicho un colega abogado en estos días, de que la insistencia en la lectura cansina de dos mamotretos repletos de información irrelevante, obedece al deseo de alguien de que la gente apague aburrida por la lata los televisores, no sea que José María Figueres gane el juicio en la calle (donde algunos medios de comuni.
cación esperaban que lo perdiese. antes de que el Juez Cuarto dicte su sentencia.
La televisión, por lo que he sondeado, le está sirviendo a mi causa politica, y loada sea. No obstante lo cual, no quito ni un región de lo que escribí sobre los peligros de que los procesos judiciales se conviertan en espectáculos públicos o en telenovelas.
Este documento es propiedad de la Biblioteca Nacional Miguel Obregón Lizano del Sistema Nacional de Bibliotecas del Ministerio de Cultura y Juventud, Costa Rica.
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