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Jueves de diciembre de 1994. LA REPUBLICA 17A Opinión Atrapados en la inflación CHISPORROTEOS ARTURO USLAR PIETRI ALBERTO CANAS El hecho de que hoy comience el mes de diciembre, nos indica que los costarricenses iniciamos en este día nuestra aventura anual de trabajar poco y beber mucho durante un mes.
No voy a cometer ahora la ingenuidad de recordar que las Navidades que aparentemente comienzan hoy comenzaron por ser una festividad estrictamente religiosa. Eso lo sabe y lo olvida todo el mundo. lo mejor sería conveniente, supongo, recordarlo una vez que otra.
De allí, por obra y gracia de un santo falso, se convirtió en una festividad comercial, trazada astutamente en torno a los niños. Los sajones resultaron ser más religiosos que los latinos, cuando le imputaron al falso santo el trabajo discriminatorio del 25 de diciembre entre los niños ricos y los niños pobres, mientras que nosotros, torpemente, insistíamos en atribuirle esa injusticia al Niño Dios. Quizás la fór mula española los Reyes Magos era un término medio. En todo caso, en esta columna nos declaramos partidarios rotundos de Santa Claus, aunque algunos círculos nos señalen como pro imperialistas.
Venezuela ha en nes disminuye en la misma proportrado en un proceso ción.
de inflación, que no La reacción casi automática e inellega a los extremos vitable es la de que los que reciben esas alcanzados en los remuneraciones sienten el efecto neúltimos años por gativo que, sobre su capacidad de comotros países lati pra y su nivel de vida, provoca el alza noamericanos, pe y exigen por todos los medios a su alro que no ha podido cance que se les aumente, por lo meser contenido y que nos en la misma proporción, las remucontinúa haciendo sentir sus efectos neraciones. Si así se hiciera se entranegativos en la vida económica y so ría plenamente en la espiral inflaciocial de la nación. El mecanismo de la naria, a más aumentos de salarios más inflación tiene mucho de máquina in aumentos de precios, a más aumentos fernal que hace que las propias vícti de precios más aumentos de salarios, mas del fatal proceso se conviertan en hasta llegar a desembocar en alguno sus más eficaces agentes.
de aquellos grandes dramas monetaEl crecimiento del gasto público de rios que el mundo moderno ha conocificitario tiene como efecto ineludible do, en los que la moneda ha llegado a el aumento de los precios y del costo desaparecer del mercado y ha habido de la vida. Por el más simple efecto de que regresar a formas elementales y la ley de la oferta y la demanda, todo primitivas de trueque.
La República Sergio Miranda aumento de circulación monetaria Ese trágico mecanismo, que está en que no vaya acompañado de un au el centro del muy complejo problema tan duramente le golpea.
mento equivalente de la producción de la inflación y que suscita reaccio De la lucha contra la inflación potiende a hacer subir los precios, por nes elementales muy violentas, altera dría decirse lo que Napoleón afirmaba que se establece una creciente despro y desfigura todas las relaciones de de la guerra, que era un arte muy simporción entre la abundancia de medios cambio y las nociones de valor en una ple y sencillo, cuya gran dificultad esmonetarios y la oferta de productos. sociedad. La reacción más elemental y taba en la ejecución. Lo primero que La primera reacción natural de los casi inevitable de los que padecen en necesita una sociedad que se encuenafectados por el alza es pedir aumen carne propia el efecto negativo empo tra atrapada en ese trágico mecanismo tos equivalentes de salarios, con lo brecedor del diario aumento de los autodestructor es tomar clara y plena cual se acelera el mecanismo de la in precios y de la pérdida de capacidad conciencia de su existencia, de sus caflación y se entra de pleno en ese tra adquisitiva de los salarios es, inevita racteres, de sus causas y de las posigico desarrollo ruinoso y desmoraliza blemente, la de pedir nuevos aumen bles maneras de combatirlo. Así como dor que los economistas llaman la es tos de remuneraciones y de ingresos, las autoridades sanitarias lo hacen an.
piral inflacionaria.
con lo cual no se hace otra cosa que te el brote de una epidemia, con muTeóricamente, el remedio de la in acelerar el demoníaco proceso. La ur cho más razón los hombres de Gobierflación es simple, consiste en reducir dimbre misma de las relaciones econó no, en todos los niveles, ante la presenel gasto público deficitario hasta ha micas de la sociedad se altera, y se en cia de un proceso infla ario debecerlo desaparecer pero, al mismo tiem tra en un proceso de conflicto y de des rían esmerarse, como paso previo e inpo, ese remedio agrava las tensiones composición que tiende a agravarse sustituible, en hacerle comprender a sociales y reduce los medios de vida de cada dia, con muy graves problemas y la población entera las características una inmensa parte de la población, contradicciones en el equilibrio so de esa enfermedad económica, sus con muy graves consecuencias políti. cial. los demagogos e irresponsa causas y el modo cómo cada quien puecas y sociales. Así de simple y de ine bles, la inflación les proporciona una de contribuir a combatirla.
luctable es el mecanismo infernal de ocasión incomparable para agitar y Desgraciadamente, eso es, precisala inflación, que convierte en cómpli tratar de subvertir el orden público. mente, lo que menos se hace, porque ces a sus propias víctimas.
Para el hombre común, que hace las la mayoría de los políticos en todas Por efecto de ese mecanismo atroz, mayorías electorales, es casi imposi partes sigue practicando el fatal sisteque una vez instalado es muy dificil de ble entender ese atroz mecanismo por ma de no decirle al pueblo las verdaerradicar, los precios suben todos los el cual la satisfacción de sus aspiracio des desagradables, con lo cual se condías, porque hay más dinero inorgáni nes de aumento de ingreso se convier denan a la impotencia ante muchas de co en el mercado, y la capacidad adqui te en la causa principal del crecimien las grandes cuestiones políticas y sositiva de los salarios y remuneracio to de los precios, que al mismo tiempo ciales que la realidad les plantea.
Pero los costarricenses no nos hemos contentado con transformar la festividad religiosa en festividad comercial, sino que hemos ido más allá y esto parece que data de hace medio siglo la hemos convertido en una festividad alcohólica.
La Nochebuena tamalera de nuestros antepasados, es hoy una Nochebuena de fiestas de oficina, happy hours, sabaditos alegres de domingo a viernes, y pretextos prácticamente diarios para no trabajar, hasta que sobreviene el gran asueto de la última semana, la paralización total de la República (exceptuadas las cantinas) entre Navidad y Año Nuevo. a partir del primer lunes de enero, la goma.
Desgraciadamente, una goma puramente fisica, y no la goma moral que debería ser. La cuesta de enero es un viejísimo chiste nacional. Es el momento horroroso para todos los costarricenses de pagar las cuentas, más bien los daños y perjuicios. Momento tan verdaderamente horroroso y monstruoso, que encuentra su tra.
ducción plena y literal en el viejo dicho (equivalente moral del himno al guard. de que el que paga sus deudas se roba a sí mismo.
Adiós, identidad Es divertidísimo, cuando se llega a cierta edad.
ponerse a jugar de puritano. Alguien podră decir que los viejos damos buenos consejos cuar. do dejamos de dar malos ejemplos. Pero yo les confieso a us.
tedes que recuerdo muy bien mis aventuras diciem breras de veinteañero y que, puesto a escoger, palabra de honor que las repetiría.
DR. JORGE ENRIQUE ROMERO PÉREZ La Navidad actual, tal y como la celebramos a partir del primer dia de diciembre, es un producto de la sociedad actual. Nuestra sociedad costarricense no es la sociedad patriarcal que cantaron Magón y Aquileo hace cien años, sino otra muy distinta, producto de una globalización muy anterior a la que algunos ilusos vienen descubriendo ahora como una perspectiva o desideratum. lo largo de todo este siglo, influencias culturales de todo orden han ido modificando nuestras costumbres totalmente hispanas de cien años atrás. hoy nosotros como el resto del mundo de estirpe judeo cristiana está influido culturalmente de manera brutal, por todo lo anglosajon.
El editorial de La República del 28 de noviembre de este año se refiere a la pérdida de identidad de la ciudad de San José al ir desapareciendo edificios con larga tradición e historia, lo cual tiende a convertir a Costa Rica en un país de no volverás.
Efectivamente, aquella romántica expresión de que San José era una tacita primorosa con aquel barrio El Carmen de que nos habla Alberto Cañas, ya es cosa del pasado. El presente y el futuro nos muestran una ciudad capital convertida en un basurero, peligrosa de día y de noche, contaminada y hecha una jungla. No solo da pereza, sino además miedo, ir al centro de la ciudad capital, porque es hostil para el ser humano. La inseguridad es lo que prevalece y del Estado y los tribunales se espera poco, como lo demuestra una reciente encuesta. Así, el problema no es solo la pérdida de identidad urbana y nacional, sino también de la vida.
Esta descomposición social de la ciudad capital (y del país. es probada por la proliferación de los llamados cen: tros comerciales fuera de San José, que aniquilan el núcleo vertebrador de la ciudad: su noción de mercado, su intensa vida comercial.
Tales centros comerciales se van constituyendo en microciudades mercantiles, en mundillos del toma y daca, en miniuniversos donde el ser humano se realiza como homo consumidor, aunque le metan chunches viejos como nuevos y los pague como recién salidos de la fábrica.
Pero, obviamente, en ese traslado del ombligo del comercio, son los dueños de los negocios del centro de San José, los que controlan la actividad económica de esos malls (laberintos de precios y mercancías en un solo sitio para alegría de los consumidores mercado cautivo. Sociológicamente, la realidad es el laboratorio, ventaja incuestionable para los que se dedican al campo de lo social. Y, esas miniciudades con los consumidores cautivos (presa fácil de la propaganda y la especulación) con parqueo incluido, se fantasmagorizan las cosas en espacios mágicos donde el mundo feliz es el del consumo del desperdicio, donde todo es desechable, hasta lo humano.
Termino con una pausa politico comercial, mani.
festando que lo terrible es que esa influencia cultural se proponga ahora con palabras conocidas como esa de globalización transformar en serio nuestro régimen político, alterándole sus raíces sociales históricas. Ya John Kenneth Galbraith ha denunciado como erróneo el intento de superponer doctrinas económicas a sociedades cuya estructura no da lugar espontáneamente a ellas.
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